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domingo, 28 de junio de 2015

"Yo maté a Kennedy", de Manuel Vázquez Montalbán: la experimental presentación de Pepe Carvalho

http://www.planetadelibros.com/yo-mate-a-kennedy-libro-8789.html


Título: Yo maté a Kennedy
Autor: Manuel Vázquez Montalbán
Editorial: Planeta
Género: novela policíaca, experimental
Páginas: 182
Publicación: 1972
ISBN: 978-84-08-05030-8

  En Yo maté a Kennedy asistimos al nacimiento de Pepe Carvalho como personaje literario, en el marco de una novela que abrió espacios a la libertad de leer y escribir en España. Presentada como una aparente novela de aventuras, es un ajuste de cuentas a todos los tópicos que formaron parte de la educación moral, política, sentimental de los españoles progres. Aquí, Pepe Carvalho es un guardaespaldas de origen gallego que ha sido miembro del Partido Comunista de España y ahora lo es de la CIA.
   En todas las asignaturas que he estudiado sobre literatura contemporánea se habla de Manuel Vázquez Montalbán como el autor que dignificó la novela policíaca española, el autor que fue capaz de sacarla de la subliteratura para convertirla en un producto literario de primera calidad que, además, sirviera para analizar y criticar la sociedad en la que nace, en la que se mueve o la que refleja. Siendo una amante del género negro, policíaco o de suspense, está claro que tenía que conocer a Pepe Carvalho en algún momento y, una vez más, ha sido la Yincana Criminal de Kayena Negro sobre blanco y De tinta en vena la que me ha permitido sacar atrasos.
    También es verdad, lo confieso, que no esperaba encontrarme lo que me he encontrado en esta novela, la primera en la que aparece Carvalho. La culpa la tiene la ignorancia y mi manía de intentar llegar lo más limpia posible a los libros, sin saber demasiado de su propósito o contenido. Y así, no sabía que esta novela tiene un componente experimental muy muy importante. También es verdad que lo podía haber adivinado por su fecha de publicación, 1972, pero ni eso llegué a mirar antes de comenzar mi lectura.
     Y así fue cómo me vi inmersa en una novela en la que me costó entrar. Esperaba una trama policíaca al uso y lo que encontré fue una sucesión de párrafos reflexivos, algunos de ellos incluso casi casi enciclopédicos por la cantidad y la magnitud de los conceptos expuestos, que no sabía por dónde coger. ¿Será un prólogo a la historia? ¿Será una suerte de epílogo final que cierre el caso pero colocado al principio? Entonces fue cuando me vi obligada a investigar algo sobre la novela que estaba leyendo y me encontré con este artículo de Juan Diego Moya Bedoya que circula por la red y que me puso sobre la pista de qué era lo que estaba leyendo. Y así fue cómo cambié mi horizonte de expectativas respecto al libro (no era una novela negra al uso, era experimental y, por lo tanto, exigía de mí otro modo de lectura) y empecé a disfrutarlo.
     Así pues, lo que encontramos en esta novela es un monólogo del personaje central que poco nos cuenta sobre el asesinato de Kennedy (solo en la última parte de la obra, cuando los hechos se precipitan) y que nos habla (casi sin descanso) sobre la sociedad en la que está viviendo: la América de la década de los 60 y el entorno concreto del presidente estadounidense. Este monólogo, salpimentado con algún diálogo y una ligera dosis de acción, está lleno de ironía, incluso de sarcasmo, y de una crítica mordaz a esa sociedad, su idiosincrasia y su ideología.
    Y hablando de ideología: Vázquez Montalbán habla largo y tendido sobre ideologías, sobre todo de izquierdas, lo que supone no solo un análisis social, económico o incluso político de la realidad que refleja sino también una amplia variedad y cantidad de referencias a textos míticos sobre el mismo tema. De ahí que dijera antes que la novela me pareció un poco enciclopédica en algunos momentos.
    La voz del protagonista va mezclando teorías, realidad política histórica y memoria personal para mostrar un paisaje decadente, una perversión de los ideales o una libre interpretación de los mismos. Con este recurso literario, Vázquez Montalbán transmite una sensación de mezcolanza entre lo íntimo y lo público, lo personal y lo histórico, la teoría y la práctica, la realidad y la conciencia.
     En definitiva, Vázquez Montalbán nos propone una obra complicada, con mucha crítica y mucho sustrato y que se aproxima más a los parámetros de la novela experimental que a los de la novela negra. En cualquier caso, una novela curiosa de leer (aunque no recomendable para todos los lectores) y que me ha abierto el apetito de más Carvalho.
     Nos seguimos leyendo.

   Incluyo este libro en los siguientes retos:
  •  Reto Libros Olvidados: 5 
  •  Reto Autores de la A a la Z: V 19/25

lunes, 22 de junio de 2015

"La princesa de hielo" (Fjälbacka #1), de Camilla Läckberg: las consecuencias de las decisiones que alguien toma por nosotros




Título: La princesa de hielo
Autora: Camilla Läckberg
Editorial: Maeva (EMBolsillo)
Traducción: Carmen Montes Cano
Género: novela policíaca, intriga
Páginas: 424
Publicación: noviembre 2012
ISBN: 978-84-15140-81-8

 Cuando la joven escritora Erica vuelve a su pueblo natal tras el fallecimiento de sus padres, no se puede ni imaginar que se verá envuelta en la truculenta historia de un crimen cuyos protagonistas no son otros que sus propios amigos de la infancia. Cuando su amiga Alex es encontrada muerta, aparentemente suicidada, se descubre que no sólo fue asesinada sino que además estaba embarazada, lo que multiplica así las conjeturas de Erica y de la policía.
  Con Camilla Läckberg empecé la casa por el tejado e inicié mi andadura con su serie de Fjällbacka por su segunda entrega, Los gritos del pasado, una de las novelas que leímos en el club de lectura el año pasado. Me gustó (aunque me pareció un poco light en algunos sentidos) y decidí regresar a los comienzos de la saga en cuanto tuviera oportunidad. Lesincele, de Leer es viajar, me dio la oportunidad de oro, organizando un sorteo que gané, y Kayena y Carmina (de Negro sobre blanco y De tinta en vena, respectivamente) me han dado la puntilla con su Yincana Criminal. Esa es la historia de cómo llegué a este libro y ahora, mis impresiones sobre él.
    La primera impresión es muy positiva: me ha gustado más que Los gritos del pasado. Me ha parecido que la trama está mejor armada y que las subtramas tenían su interés, aunque en este sentido el factor sorpresa estaba descartado porque, al haber leído la continuación, ya sabía el fin de dos de ellas (la historia de amor entre Erica y Patrick y todo lo relacionado con la hermana de Erica). Aún así, me ha gustado conocer los antecedentes de unos personajes a los que yo descubrí ya asentados en otro momento diferente de su vida.
     También me ha gustado que la función de investigación se divida en dos personajes con profesiones diferentes: Erica, escritora, y Patrick, policía. Creo que enriquece mucho la trama relacionada con la investigación e incrementa la intriga y el ritmo. Además, desdoblar una de las funciones principales de la novela policíaca, negra o de intriga (por no decir la principal) en dos personajes, que sean, además, hombre y mujer, y que, para rematar, mantengan una relación sentimental me ha dado la sensación de complementariedad, de yin y yang, de opuestos que se completan.
    Respecto al caso en sí, Läckberg vuelve a incidir en los hechos del pasado que tienen consecuencias en el presente y en cómo decisiones que tomamos hace años (o que tomaron por nosotros) nos han hecho como somos, para bien o para mal. La reflexión sobre las consecuencias de nuestros actos, sobre esas veces que tomamos una decisión pensando en el bien de alguien y, al final, se demuestra que el mal que quisimos evitar apareció por otro lado; sobre las mentiras y las dobles vidas o sobre el poder de las apariencias está presente en el caso junto con las tramas personales de Erica y su hermana, que nos hablan sobre el maltrato, el amor, la pareja, el matrimonio, el amor fraternal, el peso de lo que heredamos de nuestros padres o las veces que no ponemos freno a una situación que sabemos incorrecta por desidia, miedo o algo que escondemos bajo el nombre de respeto pero que se parece más a la cobardía.
     En definitiva, una novela de intriga bien llevada, fácil de leer, con sus temas de reflexión y que presenta a dos personajes capaces de ganarse la confianza del lector hasta el punto de querer continuar leyendo la saga.
     Nos seguimos leyendo.

Agradezco a Lesincele que organizara el sorteo en el que me tocó este libro y a la editorial el envío de este ejemplar.
   Incluyo este libro en los siguientes retos:
  •   Reto Autores de la A a la Z: L 16/24
  

jueves, 18 de junio de 2015

"Adiós, muñeca", de Raymond Chandler: descubriendo a uno de los grandes



Título: Adiós, muñeca
Autor: Raymond Chandler
Editorial: El País (serie negra)
Género: novela negra
Páginas: 288
Publicación: 2001
ISBN: 8496246655

 Un nuevo caso llega a las manos de Philip Marlowe: ha de encontrar a la novia de un matón recién salido de la cárcel. Aun cuando cree que el encargo es de poca monta, las cosas se complican cuando la joven decide casarse con un anciano cargado de millones. Muertes violentas y policías corruptos de Los Ángeles se cruzarán en su camino, así como los inolvidables Malloy el gigante, Geiger el pornógrafo y Velma Valente. Fue llevada al cine y Robert Mitchum encarnó al investigador.
   Gustándome tanto como me gusta la novela negra, sentía que tenía una inmensa deuda con quien es considerado uno de los padres del género: Raymond Chandler. He aprovechado la Yincana criminal para condonar mi pecado y, la verdad, he disfrutado mucho del camino.
   Lo primero que me ha impactado de Adiós, muñeca es su personaje central: ese Philip Marlowe que nació como personaje y acabó convertido en tópico, en cliché de género, en arquetipo de un determinado tipo de detective que tanto juego ha dado en la literatura y el cine. Marlowe es cínico a más no poder, es carismático, es incluso violento no solo por las peleas en las que se mete sino por su manera de encarar la vida y a sus moradores. Amante (o adicto) del alcohol y el tabaco, Marlowe utiliza el whisky como moneda de cambio entendiendo al milímetro la necesidad y el comportamiento de quienes comparten con él la afición por la bebida. Es el clásico tipo duro, el hombre que está de vuelta de todo, el que va por la vida con la certeza de saber más que los demás.
    Sin duda alguna, una de las claves de la novela es él. Marlowe conquista desde la primera línea y la narración en primera persona no hace sino incrementar ese halo de malditismo atrayente que desprende cada cosa que nos cuenta. 
    La segunda de las claves de esta obra, para mí, es el estilo de Chandler. Me ha conquistado su manera de contar, su capacidad para mimetizarse con Marlowe y el trabajo de orfebre que supone tanto la trama como la forma literaria con la que esa trama llega al lector. Durante mucho tiempo se consideró que la novela negra era un género menor, pero creo que libros como este demuestran que las tramas que enganchan no están reñidas con un pulcro y cuidado estilo literario.
    Ni tampoco con la reflexión sobre la sociedad en la que vivimos, sobre todo, sobre sus defectos. Es la tercera gran baza (para mí) de la obra: su capacidad para ahondar en la miseria de la corrupción y en la mezquindad de quienes la alientan y llevan a la práctica. Chandler realiza un profundo análisis de una sociedad oscura, llena de maldad, egoísta y centrada en valores como la riqueza y la gloria personal.
     Así pues, quedo más que agradecida a Carmina y a Kayena porque su yincana me ha dado el impulso que necesitaba para saldar esta gran deuda con uno de los grandes.
     Nos seguimos leyendo.



   Incluyo este libro en los siguientes retos:
  •  Reto Libros Olvidados: 3
  •  Reto Autores de la A a la Z: CH 18/26
   
  Te dejo dos enlaces sobre Adiós, muñeca, que me han interesado: la crítica que publicó El País cuando sacó a la venta el ejemplar que yo he leído y la reseña de El búho entre libros, buenísima, como siempre.

domingo, 31 de mayo de 2015

"El misterio de la cripta embrujada", de Eduardo Mendoza: una maravilla, se mire por donde se mire



Título: El misterio de la cripta embrujada
Autor: Eduardo Mendoza
Editorial: Seix Barral
Género: novela de suspense, detectivesca, humor, parodia
Páginas: 192
Publicación: 17/01/2006
ISBN: 978-84-322-1701-2

 
  La acción nos es relatada desde la perspectiva de un único narrador —el personaje principal, detective improvisado cuya creación es uno de los más felices hallazgos de la obra— y se halla comprimida en un marco temporal muy reducido en cuyo interior se encadenan los más inesperados e intrigantes acontecimientos.
  Leí esta novela cuando era muy muy jovencita (sé que en algunos institutos es, desde hace años, una de las lecturas obligatorias que los profesores eligen -y, la verdad, me parece un acierto-, pero no fue mi caso) y ya iba teniendo ganas de una relectura que me recordase lo mucho que me gusta Eduardo Mendoza y lo poco que he leído de él en comparación con lo mucho que disfruto de sus libros. Es verdad que tiene una bibliografía más que extensa y que haber leído tooodos sus libros es tarea prácticamente de una vida pero con este autor tengo la sensación de que he leído menos de lo que me gustaría. Y eso es imperdonable. ¿Reto para el año que viene? Le daré unas vueltas...
     Mendoza es capaz de construir una novela de intriga y suspense utilizando los elementos clásicos del género pero introduciendo ciertas transgresiones que logran introducir una veta de humor en el texto pero (y he aquí, para mí, uno de los grandes logros de la obra) sin romper el género, sin destruirlo. Es como una parodia seria, por decirlo de algún modo, una burla pero que no destruye, sino que suma y le da un giro muy interesante al género.
    De hecho, el propio autor cuenta en una nota explicativa en mi edición (el libro se publicó originariamente en 1979 y mi ejemplar es de 2010, decimoséptima reimpresión, que se dice pronto) que lo escribió uniendo dos preocupaciones/obsesiones/sucesos de aquel momento: por un lado, todo lo que estaba pasando en España, durante la Transición, momento histórico que él vivió en Estados Unidos; y, por otro, que acababa de leer una novela de Ross McDonald y se planteó escribir no tanto una parodia como un homenaje, eso sí, con su particular estilo y su forma de concebir la literatura. Y así nació esta novela que, según confiesa en la misma nota, terminó en una semana y que tanto le gustó escribir. Tanto que, a día de hoy, cuando le preguntan que de todas las novelas que ha escrito cuál es su obra más querida, todavía contesta (aunque sin hacer un feo a las demás, claro está) que esta.
     Y no es para menos. El misterio de la cripta embrujada nos presenta a uno de esos personajes inolvidables de la literatura española. Un personaje que ejerce de narrador y de improvisado investigador del caso, recién salido de una institución mental y metido de lleno en la investigación de una niña desaparecida en extrañas circunstancias en un colegio de monjas, tal y como ya ocurriera seis años antes. Un personaje sin nombre, histriónico, de rápida inteligencia y con una capacidad mimética y para adoptar personalidades diferentes asombrosa. Un personaje a caballo entre Lázaro de Tormes y Don Quijote, que bebe, pues, de la más alta tradición literaria española pero que la trenza con la tradición americana de las novelas policíacas y el halo de las novelas de misterio y terror de toda la vida. Y lo hace con maestría, con elegancia y sin que nada chirríe. Un hallazgo, pues.
    Ese personaje es clave para el humor de la obra junto a algunas situaciones disparatadas y, sobre todo, los nombres con los que Mendoza bautiza a otros personajes de la novela o los que utiliza el protagonista en sus numerosos cambios de personalidad. Un buen ejemplo de cómo un autor puede utilizar algo tan aparentemente banal como los antropónimos para mejorar el tono y la intención de la obra.
     Pero más allá del humor y de la trama detectivesca, el tercer gran pilar de la novela es el componente de crítica social que subyace en ella. Crítica social y también moral, si nos atenemos a las razones por las que desaparecen las chicas, asunto del que no voy a hablar porque no quiero destripar el misterio a nadie pero que pone el acento en la hipocresía y el valor (exagerado, diría yo) que algunos dan al dinero.
    Y por si todo lo dicho fuera poco, encima se lee muy bien. El ritmo es ágil; las escenas, trepidantes; el argumento, perfectamente tramado; los capítulos, cortos y la acción no da tregua. Y la guinda del pastel: el estilo de Mendoza, su pluma, su capacidad para armar novelas y para contarlas como solo él sabe hacerlo.
     En definitiva, un capricho, una chuchería literaria que se disfruta con glotonería pero que, además, alimenta. Poco más se puede pedir.
     Nos seguimos leyendo.



   Incluyo este libro en los siguientes retos:
  •  Reto Libros Olvidados: 2 
 

jueves, 28 de mayo de 2015

"La marca de la luna", de Amelia Noguera: una maravillosa mezcla de historias, lugares, costumbres y personajes




Título: La marca de la luna
Autora: Amelia Noguera
Editorial: Roca Editorial
Género: novela, ficción histórica
Páginas: 504
Publicación: 25/9/2014
ISBN: 978-84-9918-761-7

  En una aldea de la India, la madre de Lila fallece al traerla al mundo. Su abuela Asha se hace cargo de ella y le evita así su cruel suerte: morir por no ser varón. Pero la vieja Neeja, cegada por el odio ancestral de quienes viven en la oscuridad, la maldice: cualquier hombre al que Lila comience a amar morirá. Asha intenta contrarrestar la maldición de su consuegra: la esperanza vendrá de la mano de un extranjero.
  La pequeña, con la marca de la luna en el vientre, crecerá aprendiendo los secretos de la magia hasta que, huyendo de la maldición, emprenderá un periplo que la conducirá a Checoslovaquia. Allí, su destino se verá ligado al de algunos de los protagonistas de la Historia reciente de Europa como fueron los integrantes de la Legación española en Praga, centro neurálgico desde donde se movían los hilos de las Diplomacias republicana y rebelde durante la Guerra Civil.
  En una insólita combinación de realismo mágico, novela histórica y thriller, esta novela con una trepidante trama encaja con precisión en los acontecimientos históricos del primer tercio del siglo XX.
   Una de las cualidades que me fascina de Amelia Noguera como escritora es su capacidad para contarnos tantas cosas diferentes en una sola novela y sin caer ni en incoherencias ni en digresiones. Todo está bien hilado, todo parece natural, nada resulta forzado, a pesar de (como es el caso) llevarnos desde la India hasta Checoslovaquia o Sevilla o de hablarnos de temas tan variopintos como las tradiciones hindúes y sus usos religiosos, la ambición humana o la diplomacia en tiempos de la Guerra Civil.
    Pero no solo eso: también mezcla realidad, magia, historia y ficción sin que ninguno de los ingredientes chirríe, consiguiendo un plato único, muy bien medido y donde nada desentona. Nada fácil, creo yo. Pero Amelia lo consigue (y a las pruebas, o mejor dicho, a sus libros, me remito).
     En esta ocasión, Noguera nos cuenta la historia de Lila, cuya trayectoria vital conocemos desde el momento en el que nace y que, además, ejerce de narradora de la novela. Creo que la elección de este narrador es un acierto, porque logra que empatices enseguida con Lila, que veas el mundo a través de sus ojos y que sientas lo que ella siente. A pesar de ello, no es una narradora parcial, que sesgue la realidad o que oculte parte de ella. Todo lo contrario. De hecho, a veces he tenido la percepción, mientras leía, de que la novela estaba contada por un narrador omnisciente y en alguna ocasión, incluso, me he preguntado ¿y cómo puede conocer Lila esta conversación?
    Lila es un personaje fascinante, en el que se mezclan los prejuicios propios de un país y una clase social pero capaz también de abrirse al mundo y de verlo con los cosmopolitas ojos de quien viaja y conoce lugares y personajes diferentes.
    Pero no menos fascinantes son algunos de los personajes que la acompañan en la novela, como su abuela o su madre de adopción. Hay personajes llenos de fuerza y de magia en la novela; personajes muy reales que nos muestran que todos tenemos nuestras debilidades, nuestras deudas, que todos nos equivocamos y que nadie estamos libres de cruzarnos con alguien que nos quiera hacer pagar por esos errores.
    Noguera mezcla lugares, culturas, personas e historias en uno de los momentos más convulsos de la Historia universal: la primera mitad del siglo XX. Así, nos lleva desde las luchas de Gandhi al terror nazi, pasando por la Guerra Civil española, aunque vista desde el exterior, enfoque que me ha parecido muy interesante y muy poco tratado en literatura (o por lo menos, no tan explotado como otros). Me ha resultado fascinante el relato de la labor que llevaron a cabo los diplomáticos republicanos durante la guerra, sus esfuerzos para salvar al legítimo gobierno español y las zancadillas a las que tuvieron que hacer frente cuando el poderoso caballero don Dinero se cruzó en sus caminos.
     Con tantos frentes abiertos, tantas localizaciones y tanto profundizar en costumbres y ritos (sobre todo hindúes), una se pregunta ¿pero cómo lo ha hecho Noguera? Si suele decirse que la documentación que se realiza es una mínima parte de la que uno muestra en la novela, no quiero ni pensar el trabajo que le ha llevado a la autora completar el dibujo de un mismo tiempo histórico en varios puntos geográficos, con verosimilitud, coherencia y sin que la novela parezca un libro de historia en vez de una obra literaria.
     La multitud de escenarios, personajes, países, costumbres, personajes históricos y subtramas se acompaña de una mezcla, en lo literario, de varios géneros que Noguera combina también con acierto. Así, podemos encontrar un toque exótico (con la parte de la trama que transcurre en la India y la cantidad de costumbres, ritos e historias que nos presenta), una buena cantidad de Historia o de recreación o de ficción histórica, una pizquita de novela negra o thriller (también hay muertes, estraperlo, robo de joyas...y por eso la incluyo en la Yincana Criminal, sobre todo porque hay una muerte que sí resulta muy importante para la parte final de la trama), mucho de novela intimista, reflexión sobre la vida y la relaciones humanas, el valor de la familia y la amistad...; su puntito de literatura de viajes y hasta unas gotitas de magia o, podríamos decir, de realismo mágico.
      Y hasta su dosis de denuncia, que no podía faltar en los libros de Amelia Noguera. En este caso, la autora pone el acento en la situación de la mujer en determinados países, en los prejuicios raciales, en la sinrazón nazi, en la hipocresía de las relaciones internacionales y en la maldad que pudre a los seres humanos más que algunas maldiciones que logran contrarrestarse.
    Así pues, no puedo dejar de recomendar La marca de la luna, una novela escrita con un magnífico pulso, un maravilloso estilo, que mezcla géneros, lugares, temas, pasajes históricos y personajes dispares con gran maestría, que habla del valor de ser uno mismo y la necesidad de encontrarse y creer en sí mismo y, sobre todo, que cuenta una historia tan interesante como deliciosa.
     Nos seguimos leyendo.

Agradezco a la editorial el envío de este ejemplar tras el sorteo organizado por Un lector indiscreto.
   Incluyo este libro en los siguientes retos:
  •  Reto Genérico: 24 (1/1 exóticos)/40 
  •  Reto 25 españoles: 24/25
  •  Reto Autores de la A a la Z: N 14/24
  

miércoles, 20 de mayo de 2015

"Martyrium", de Vicente Garrido y Nieves Abarca: un thriller trepidante con el arte y la religión como trasfondo

http://www.amazon.es/gp/product/B00D2CQV2E?psc=1&redirect=true&ref_=oh_aui_d_detailpage_o00_


Título: Martyrium
Autores: Nieves Abarca y Vicente Garrido
Editorial: Versátil
Género: novela negra, policíaca, thriller
Páginas: 440
Publicación: 27/5/2013
ASIN: B00D2CQV2E

 Cuando la magistrada Rebeca de Palacios recibe un extraño correo enviado por un desconocido, todo su mundo se tambalea: su hija Marta, una joven estudiante de Arte Dramático, ha sido secuestrada en Roma, y Rebeca ha de declarar inocente al hombre al que dentro de poco va a juzgar, o Marta morirá.  La inspectora de la Policía Nacional Valentina Negro, amiga de la infancia de la magistrada, se ve obligada a ir a la Ciudad Eterna en una misión personal para liberar a Marta. Pero en Roma no solo hay un secuestrador, también hay un asesino apodado «Il Mostro», que ha conmocionado la ciudad durante los helados carnavales.  Mientras Valentina está en Roma, el criminólogo Javier Sanjuán acude también a la ciudad invitado por Alessandro Marforio, el millonario hermano de una de las supuestas víctimas de «Il Mostro» para que le ayude a capturar al asesino de forma extraoficial. Sanjuán y Valentina se verán envueltos en una intriga endiablada en la que confluyen el Vaticano, el mundo de la política y los hombres y mujeres sin escrúpulos.
   Me encantó Crímenes exquisitos así que cuando Libros que hay que leer nos invitó a continuar la saga leyendo Martyrium, no me lo pensé y me lancé de cabeza. La verdad es que luego me descolgué bastante de la lectura simultánea porque no pude leerlo al ritmo que me hubiera gustado y, a pesar de que me estaba encantando, tardé más de dos semanas en acabarlo. Si es que las semanas cercanas al Día del Libro fueron estupendas para mí (tuve mucho trabajo, sí, pero eso es estupendo, ¿no? Sobre todo cuando te dedicas a realizar actividades de animación a la lectura).
   Lo primero que me sorprendió de esta segunda entrega protagonizada por la inspectora Valentina Negro y el criminólogo Javier Sanjuán es que estos dos personajes principales tardan muchísimo en aparecer y más aún en verse. Con ello, creo yo, rompen con uno de los mayores clichés del género: si la saga lleva tu nombre, eres protagonista absoluto. Y aquí sí lo son, pero hay mucha más tela que cortar. La presentación del caso (de los casos, mejor dicho, puesto que hay dos psicópatas actuando en Roma y los policías que investigan las muertes no acaban de aclararse sobre si son obra de una o de dos personas) nos lleva a conocer a los nuevos personajes de esta entrega: Rebeca Palacios, su hija Marta, Patrick Doyle, Esposito Ranucci, Ada Casali, Enzo Ferreti, Bruno Barberini, Giovanni Nero, Rajiva, Guido Barone... Tal cantidad de personajes conlleva un buen número de escenarios y de subtramas, entre las que no faltan la explotación sexual (incluso la venta de mujeres y/o de su virginidad), la corrupción policial, el secuestro, la extorsión, el funcionamiento de la justicia, los encuentros sexuales, el chantaje, la violencia y, por supuesto, los asesinatos. A todo ello hay que sumar, además, todo lo relacionado con el mundo del arte, en este caso, religioso y la vinculación entre lo que está pasando en Roma con lo que pasara en Galicia y Gran Bretaña en la entrega anterior. 
    El resultado no podía ser otro que un thriller, auténtico page-turner, en el que no hay un minuto de tregua. La novela se aleja, así, del 'tempo' del género negro o policíaco para sumergirnos en una historia trepidante donde el cambio de escenarios, de tramas y de personajes es continuo. Porque a todo lo dicho hasta ahora hay que sumarle otro de lo que parecen ser los sellos de identidad de Abarca y Garrido: el dedicarle tiempo a las víctimas, darnos a conocer algo de ellas, aunque sea brevemente. 
    Y todo ello, claro, sin olvidar a los personajes y tramas de Crímenes exquisitos que vuelven en Martyrium para ofrecernos una suerte de duología que completa los argumentos que quedaron en suspense tras el final (de infarto) de la primera entrega. Así, Pedro Mendiluce, Lúa Castro o Christian Morgado vuelven a tener su importancia en lo que ocurre en esta novela, todos ellos de forma determinante.
     Además de mantener ese sello de identidad del que hablaba antes y esos personajes que ya conocemos bien, Abarca y Garrido recuperan de su primera intriga el contenido artístico, las performances criminales y el efectismo en la puesta en escena de los crímenes, así como la atmósfera general de violencia, oscuridad, muerte y sexo.
     Sin embargo, creo que Martyrium es superior a Crímenes exquisitos, sobre todo porque he tenido la sensación de aquí está todo más atado, más concentrado, con menos idas y venidas (y sin muchas de las pegas que le puse al primero). Así pues, no puedo más que recomendar esta segunda entrega, sobre todo si ya has leído la primera. Ahora ya solo me queda disfrutar de la tercera entrega, El hombre de la máscara de espejos, cuya línea argumental ya se anuncia en el final de infarto de este Martyrium.
     Nos seguimos leyendo.

   Incluyo este libro en los siguientes retos:
  •  Reto 25 españoles: 25/25
  •  Reto Leemos en Digital: 8/12 
  

martes, 19 de mayo de 2015

"Tu nombre después de la lluvia", de Victoria Álvarez: una novela de misterio con sabor clásico

http://www.megustaleer.com/ficha/H400079/tu-nombre-despues-de-la-lluvia


Título: Tu nombre después de la lluvia
Autora: Victoria Álvarez
Editorial: Lumen
Género: novela de misterio
Páginas: 584
Publicación: Febrero 2014
ISBN: 9788426400079

  Érase una vez en Irlanda... Corren los primeros días de enero de 1903 y el profesor Alexander Quills, un hombre sabio y triste, vuelve a su casa de Oxford después de asistir a unas conferencias en Londres; Oliver Saunders, joven y tímido, mientras tanto, trabaja en su pequeño cuarto de Balliol College, rodeado de diccionarios y novelas góticas, y Lionel Lennox, amante de la buena vida y de las faldas ligeras, está en Egipto, a punto de profanar la tumba  de una princesa para llevarse una joya de inestimable valor. Poco tienen en común los tres amigos, excepto el cariño que los une y el interés por las nuevas ciencias que exploran el mundo del más allá. Muy pronto sus ganas de saber los llevarán a Irlanda, una tierra plagada de leyendas, donde las piedras tienen una historia que contar y el sonido de la lluvia se confunde con el llanto de unas mujeres que cuidaron de sus seres queridos incluso más allá de la muerte. Heredera de La dama de blanco de Wilkie Collins, Tu nombre después de la lluvia es una novela de misterio y aventuras que nos devuelve a la mejor literatura del siglo XIX.
   Tenía muchas ganas de leer a Victoria Álvarez, salmantina de la que me habían hablado muy bien y, la verdad, mi primer acercamiento a su obra ha sido muy satisfactorio. Me ha parecido una historia muy singular contada sin prisa pero sin pausa y con estilo que me ha cautivado.
    A pesar de las ganas que tenía de leerlo, confieso que también abordé su lectura con algún prejuicio porque había leído en alguna reseña que era muy lento. Y es cierto que no tiene un ritmo trepidante pero no creo que eso sea malo. Creo que el ritmo lento (que no tedioso, en cualquier caso) le sienta muy bien a una historia que transcurre a comienzos del siglo XX, cuando el ritmo vital era bastante diferente al nuestro. Me da la sensación que muchos lectores ya no se sienten cómodos con ritmos diferentes a los que no sean cercanos al thriller, sobre todo tal y como lo concebimos actualmente. Es cierto que ese ritmo trepidante se ajusta más a la velocidad de nuestras vidas, a la de nuestros días y nuestros quehaceres y que, por lo tanto, ese tipo de obras se ajustan a nuestras lecturas rápidas de unos minutos en el tren, entre tarea y tarea o mientras esperas a que el niño salga del cole. Por eso nos gustan los capítulos cortos en los que pasan muchas cosas y que terminan con un buen gancho que nos haga continuar la lectura. Pero creo que es un error valorar todo lo demás que se escribe de acuerdo a esos parámetros. Tiene que haber lecturas más pausadas, lecturas más exigentes, lecturas más reposadas, lecturas más reflexivas; no todo tiene que ser, como dice Marta Sanz, "fast food cultura".
    Tu nombre después de la lluvia es un libro más sosegado, con un planteamiento más clásico en cuanto al desarrollo de la intriga y en cuanto al desenlace del misterio oculto. Creo que Victoria Álvarez bebe de las fuentes tradicionales del género para ofrecernos una historia que se ajusta a la época en la que discurre pero que, al mismo tiempo, tiene toques de la renovación que se ha producido en las últimas décadas en la novela.
    Confieso que otro de mis prejuicios sobre la novela era su dimensión paranormal. Soy muy sensible a todo lo que tiene que ver con lo esotérico, los fantasmas y demás así que no las tenía todas conmigo. Sin embargo, he de decir que el tratamiento de estos temas es bastante natural y no da miedo (lo advierto también para los que esperen una aventura tétrica y sobrenatural): se asume que la pervivencia de la energía de los muertos y su fuerza (lo que podríamos llamar fantasmas) forma parte de la existencia cotidiana y no se potencia la asociación entre estas figuras y el terror.
    Sí es verdad, no obstante, que la acción transcurre en un castillo irlandés cuyos habitantes tiene su propia banshee y que esta es acusada de asesinato en algún momento de la obra, pero la visión de lo fantasmal como dañino o mortal no es la que predomina en la obra. Todo lo contrario.
     También me han gustado mucho los personajes principales, los tres hombres llamados a resolver el misterio del castillo (Alexander Quills, Oliver Saunders y Lionel Lennox), cada uno con una personalidad claramente definida y con unos motivos diferentes para acudir a la carta que les insta a trasladarse a Irlanda y descubrir la verdad sobre lo que está ocurriendo en Maor Cladaich. Aunque también es verdad que me hubiera gustado que las mujeres tuvieran más protagonismo en la acción, más protagonismo activo, no pasivo, no de forma de secundaria, porque a veces me dio la sensación de que se queda en el tópico de la mujer amada, despechada o pérfida y no le saca todo el partido a los personajes femeninos. Aunque creo que hay dos que pueden dar mucho juego en futuras entregas...
    La ambientación de la obra es excelente y está lograda a base de detalles que nos hablan tanto de la meteorología (cómo no hablar del tiempo cuando uno recorre Gran Bretaña), las tradiciones, leyendas y mitologías irlandesas; el carácter de sus habitantes y las descripciones (concisas y acertadas) del paisaje y los lugares en los que se localiza la novela.
    Creo que el resultado final consigue un acertado equilibro entre tradición y modernidad, entre misterio y aventura, entre intriga y amor, entre descripción y narración, entre lo paranormal y la mera crueldad humana. Una novela de misterio que se aparta de las modas más actuales y trepidantes y que nos invita  a sumergirnos en las motivaciones últimas del ser humano, así como en su dolor y su felicidad. Espero no tardar mucho en leer Contra la fuerza del viento, la segunda novela protagonizada por estos mismos personajes.
     Nos seguimos leyendo.

sábado, 9 de mayo de 2015

"Ofrenda a la tormenta" (Trilogía del Baztán #3), de Dolores Redondo: el final de una gran trilogía

http://www.planetadelibros.com/ofrenda-a-la-tormenta-libro-170573.html


Título: Ofrenda a la tormenta

Autora: Dolores Redondo
Editorial: Destino
Género: novela negra, policíaca
Páginas: 544
Publicación: 29/11/2014
ISBN: 978-84-233-4868-8

  Ha pasado ya un mes desde que la inspectora de la Policía Foral recuperó a su hijo y pudo detener a Berasategui. Pero a pesar de que tanto la Guardia Civil como el juez Markina dan por muerta a Rosario, Amaia siente que no está libre de peligro, un desasosiego que sólo Jonan comprende. La muerte súbita de una niña en Elizondo resulta sospechosa: el bebé tiene unas marcas rojizas en el rostro que indican que ha habido presión digital, y además, su padre intenta llevarse el cadáver. La bisabuela de la pequeña sostiene que la tragedia es obra de Inguma, el demonio que inmoviliza a los durmientes, se bebe su aliento y les arrebata la vida durante el sueño. Pero serán los análisis forenses del doctor San Martín los que convencen a Amaia Salazar de investigar otras muertes de bebés, que pronto revelarán un rastro inaudito en el valle. Berasategui muere, entonces, inexplicablemente en su celda, lo que despliega una trepidante investigación que llevará a Amaia al auténtico origen de los sucesos que han asolado el valle de Baztán. Y mientras, desde el bosque, una impresionante tormenta llega para sepultar la verdad más demoledora.
    A pesar de lo mucho que disfruté con El guardián invisible y con Legado en los huesos he tardado bastante tiempo en leer este cierre de la Trilogía de Baztán, en parte, por algunas reseñas que he leído que no veían con buenos ojos el fin que Dolores Redondo le ha dado. Y es cierto que es un cierre polémico, porque hay personajes cuyo comportamiento se sale de lo esperado y porque la explicación en sí de toda la trama desarrollada en estas tres novelas puede no ser satisfactoria para muchos lectores, sobre todo por el papel que juega uno de los personajes de la saga.
    Como ves, no me resulta fácil reseñar esta novela sin reventar ni el final ni los giros ni las sorpresas que Redondo ha preparado para sus lectores. Es difícil intentar dar una opinión sobre el final de la trilogía si no quieres desvelar nada a nadie. Pero voy a intentarlo.
     Lo primero que hay que decir es que el desarrollo de esta tercera novela no tiene nada que envidiar a las dos primeras: el ritmo es ágil, los temas, interesantes; las tramas, atractivas y los personajes continúan su evolución (algunos de ellos de forma muy positiva). Así pues, los amantes de la Trilogía del Baztán seguirán (seguiremos) disfrutando del estilo de Redondo y de su manera de abordar la novela policíaca: crímenes efectistas, protagonismo de la naturaleza y el entorno del Baztán (más protagonista aquí que nunca), relación entre la trama criminal y la personal de la investigadora principal, el valor de lo irracional, lo desconocido o la intuición en nuestras vidas y en las investigaciones policiales y las constantes referencias a la mitología y el folklore de la zona. 
     La preocupación de Redondo por la maternidad (y la paternidad), presente en toda la saga, continúa también en esta última entrega propiciada, en este caso, por esos bebés muertos a lo largo de los años (como la propia hermana de Amaia Salazar y como a ella misma le pudo ocurrir), la mayoría diagnosticados como muerte súbita pero cuyo fallecimiento esconde el secreto que habrá que desvelar en este libro y que, también, dará sentido a toda la trama que recorre las tres novelas. 
     Si el Basajaun fue el ser mitológico que protagonizó la primera entrega, y el Tarttalo, la segunda, Inguma hará lo propio en este tercer libro, dotándole de un halo de misterio, tradición y ocultismo que, nuevamente, se opone a la cruda realidad, encarnada en este caso por el grupo al que pertenecía Rosario, que ya apareció en Legado en los huesos y cuyo funcionamiento y objetivos conocemos ahora con todo detalle.
    Este último factor une las tramas policiales de cada uno de los libros con la trama personal de la inspectora Salazar, lo que proporciona una tremenda unidad y coherencia a toda la trilogía.
    Así pues, Redondo cierra la trilogía que la ha encumbrado a la cima de la novela negra con una entrega coherente con el resto, que mantiene las mismas características y que resuelve los interrogantes que ha ido sembrando a lo largo de las tres novelas. Otra cuestión es, y aquí ya entro en el terreno de la opinión personal, si el final te parece acertado o no. Para mí, la explicación a todo lo que ocurre en las novelas sí tiene sentido y me parece muy interesante la reflexión que plantea pero, ya he dicho, hay actuaciones de personajes concretos que no he acabado de entender y, por lo tanto, compartir. En cualquier caso, creo que el hecho de que compartas o no la decisión que Dolores Redondo ha tomado para cerrar su trilogía no le quita valor al camino que hemos recorrido junto a ella en sus tres libros.
     Nos seguimos leyendo.


 
   Incluyo este libro en los siguientes retos:
  •  Reto Genérico: 23 (5/5 misterio)/40 
  •  Reto 25 españoles: 23/25
  

domingo, 12 de abril de 2015

"Los cuerpos extraños", de Lorenzo Silva: Bevilacqua, Chamorro y un caso de plena actualidad

http://www.planetadelibros.com/los-cuerpos-extranos-libro-119460.html


Título: Los cuerpos extraños
Autor: Lorenzo Silva
Editorial: Destino
Género: novela policíaca
Páginas: 352
Publicación: 3/6/2014
ISBN: 978-84-233-4829-9

  Mientras pasa el fin de semana en familia, el brigada Bevilacqua recibe el aviso de que el cadáver de la alcaldesa de una localidad levantina, cuya desaparición había sido previamente denunciada por el marido, ha sido hallado por unos turistas en la playa. Para cuando Bevilacqua y su equipo llegan y se hacen cargo de la investigación, el juez ya ha levantado el cadáver, las primeras disposiciones están tomadas y se está preparando el funeral. El lugar es un avispero en el que se desatan todo tipo de rumores sobre la víctima, una joven promesa que venía a romper con los modos y corruptelas de los viejos mandarines del partido y que apostaba por renovar el modo de hacer política. Además, el descubrimiento de su agitada vida sexual, que puede calificarse de todo menos insípida, arroja sobre el caso una luz perturbadora. Pero no hay mucho tiempo para indagar y en esta ocasión Bevilacqua y Chamorro deben apresurar una hipótesis en un fuego de intereses cruzados, en el que la causa de la joven política es también la causa de la integridad personal, de la que el país entero parece haberse apeado.
  Si algo me gusta de la saga protagonizada por Bevilacqua y Chamorro es su capacidad para mantenerse pegada a la actualidad. Una actualidad más o menos remota pero siempre reciente y a la que, en este caso, casi casi adelanta: la trama relacionada con una alcaldesa asesinada recuerda muchísimo (al menos en su planteamiento, no tanto en su móvil) al asesinato de la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, aunque este se produjo solo un mes antes de que la novela de Silva saliera a la luz, o sea que la ficción va por delante de la realidad, atendiendo a los plazos de escritura y publicación. Pero tampoco hemos de llevarnos las manos a la cabeza: ya comenté en la reseña de El alquimista impaciente que mucho de lo que ocurría en aquel entonces está estrechamente conectado con lo que ha sucedido en los últimos años. Creo que esto se debe a la manera de entender la sociedad y de analizar los movimientos y sucesos que van teniendo lugar en ella de Silva. Aguda y certera, sin duda.
    Silva nos presenta en esta octava entrega de la saga (si incluimos en la cuenta el volumen de cuentos, que yo aún tengo por leer, por cierto) una trama criminal que se mantiene muy pegada a la realidad española del momento y que, por lo tanto, sirve para analizar muchas de las cosas que están ocurriendo en España. Pero (y no sé si es una sensación mía, porque he leído el libro para el club de lectura de Azuqueca, lo que supone una lectura más espaciada de lo que a mí me gusta hacer) creo que, en este caso, el análisis se queda un poco corto. A lo largo de la novela he tenido la sensación de que Bevilacqua no nos regalaba tantas reflexiones como en otras entregas. Es como si los hechos hablaran por sí solos o como si Silva quisiera que, en esta ocasión, el lector sacara sus propias conclusiones, teniendo en cuenta no solo el argumento de la novela sino también toooodas las noticias que llevamos recibiendo durante los últimos años.
    La investigación, además, transcurre aquí de forma bastante plácida, sin demasiados giros, aunque sí con alguna sorpresa, y las pistas ofrecidas van conduciendo satisfactoriamente a una resolución que cierra bien la historia, creo yo. A esa investigación hay que sumar, además, la trama transversal que recorre la saga, relacionada con los asuntos personales de Vila y de Chamorro, trama transversal que, en este caso, tiene que ver con los corazones de ambos (aunque por separado, no se me vaya a alarmar nadie) y con un mazazo para Chamorro al que (y es, por supuesto, mi opinión) se le podía haber sacado más jugo. No sé si Silva tiene intención de recuperarlo en próximas entregas, pero he echado de menos algo de más de profundidad en un tema que me parece muy interesante y que me hubiera gustado analizar un poquito más en la figura de Chamorro y sus circunstancias vitales.
     En definitiva, volvemos a encontrarnos con el maravilloso estilo de Silva, su preocupación por la sociedad en la que vivimos y dos de sus personajes más queridos (por mí, desde luego que sí) en una historia muy actual e interesante a la que, creo, se le podía haber sacado algo más de jugo.
     Nos seguimos leyendo.

   Incluyo este libro en los siguientes retos:
  •  Reto Genérico: 6 (2/5 misterio)/40 
  •  Reto 25 españoles: 6/25
  
Otras reseñas de la saga:
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