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martes, 13 de mayo de 2014

"La escritura necesaria", de Rubén Angulo: metaliteratura con sabor sobrenatural y a buen vino

http://editorialsinindice.blogspot.com.es/2013/04/nueva-novela-la-escritura-necesaria-de.html


Ficha técnica: 


Título: La escritura necesaria          Autor: Rubén Angulo          Editorial: Siníndice Género: novela de suspense Páginas: 232  Publicación:  Marzo 2013   ISBN: 978-84-940896-5-7

Sinopsis (editorial):


  César se traslada a Logroño para trabajar en un encargo, una novela corta relacionada con el mundo del vino. En su lucha contra el pánico al papel en blanco, la vieja casa que alquila en el casco antiguo de la ciudad toma protagonismo: sucesos inusuales, una caja repleta de cartas y fotografías de antigüedad relativa. Trabaja en ellas con la esperanza de que le sirvan de arranque para su novela, pero un descubrimiento inaudito será acicate para profundizar en la investigación de la familia que habitó la casa antes que él. Las que en un principio parecían ser cartas sencillas, tienen un remitente fuera de lo común. Al mismo tiempo que César avanza en la escritura de la novela, trata de averiguar en lo posible la historia de la familia que habitó aquella casa. Los  sueños se suceden como peldaños de una escalera, en un crescendo onírico que termina con la confluencia de lo personal y lo imaginado. ¿Es César, es el  escritor, o es la casa la que trata de ejercer influencia? Al final, y gracias a la literatura, César alcanza el equilibro. En cambio el misterio de la casa se muestra insoluble, y sin embargo, de manera insólita, la vida del protagonista se entremezcla con la de la familia que habitó la casa, y así se nos desvela ‘La escritura necesaria’, una escritura sui generis que encierra en un círculo perfecto pasado, presente y futuro.
 Rubén Angulo se puso en contacto conmigo hace unos meses para ofrecerme esta novela y eso de "un escritor, una obsesión, una tierra con nombre de vino" me gustó, así que acepté. Pero ya sabes que una propone y luego los compromisos más urgentes disponen, así que la fui retrasando hasta que Entre mis libros y yo propuso una lectura simultánea a través de Twitter. "Ahora o nunca", pensé y me apunté, aunque al final tuve que empezarlo unos días después de lo previsto. Pero bueno, lo importante es que ya está leído.
    Y ahora empieza lo difícil: hacer la reseña. Porque este libro me ha dejado un sabor agridulce en la boca. Me ha gustado la historia de César, su bloqueo, cómo lo supera, los misterios de la casa, las cartas y su historia de amor con su esposa, ya fallecida. Creo que esa parte está bien construida y mantiene el interés y el toque sobrenatural le sienta muy bien a la historia.
   Pero también hay aspectos que no me han encajado tan bien en ella. En primer lugar, las infinitas referencias sexuales que se incluyen. Cuando publiqué el BBF ya hablé de ellas y el autor dejó un comentario diciendo que no había tantas escenas sexuales. No hablo de escenas sexuales, sino de referencias. Y me explico. Sobre las escenas sexuales en sí (el sueño que abre la novela y las que, como bien explicaba el autor en ese comentario, aparecen a partir de la página 105) he de decir que me parece discutible que estén justificadas o no. Mi percepción es que no añaden nada a la historia. De hecho, creo que toda la subtrama relacionada con Sandra no aporta nada al esqueleto fundamental del argumento, el que sí me resulta interesante, y, es más, creo que hace que el lector se aleje de él y que, por lo tanto, ese eje fundamental pierda peso. La aventura con Virginia es otra cosa, sí tiene una justificación dentro de ese eje central. Y tampoco le veo mucho sentido a la escena sexual con la enfermera. Como golpe de efecto ya funciona bien cuando aparece, aunque sea una mera mención, así que no le veo mucho sentido a que, páginas más adelante, nos lo cuente con pelos y señales. En ese momento, me ha resultado más repetitivo que enriquecedor.
    Pero no es de las escenas sexuales de lo que quería hablar sino de las referencias: constantemente el narrador (en tercera persona, pero que siempre cuenta la historia desde el punto de vista de César) nos explica cómo César mira y valora escotes, pantorrillas y traseros y nos describe las erecciones que esas miradas provocan. Además, diría que solo aparecen descripciones físicas de mujeres (o, al menos, esa es la sensación que me ha dado mientras lo leía) y que esas descripciones hacen especial hincapié en cómo la ropa destaca determinadas partes de la anatomía de las mujeres descritas (pongo un ejemplo: "La muchacha llevaba un abrigo de paño gris abotonado y apretado a la cintura que le subrayaba profundamente las caderas", en la página 172). La sensación final es que el 95% por cierto de las mujeres que aparecen físicamente en la novela (exceptuando a la hija y a la madre de César y a la vecina y sin contar, por supuesto, a las que aparecen solo como referencia o como nombres) son presentadas al lector con una pátina demasiado sexualizada, lo que me ha generado la impresión de que son tratadas como objetos sexuales y no como personas. 
   Soy consciente de que yo soy muy quisquillosa en este aspecto pero me gustaría saber si esta forma de presentar y tratar a los personajes femeninos es algo que el autor ha realizado de forma consciente o inconsciente. Y lo digo porque, como justo leí este libro durante mi visita a Valladolid y allí pasé bastantes horas con gente a la que le gusta la literatura y escribe literatura y escribe sobre literatura, así que fue inevitable que habláramos de lo que estábamos leyendo o de lo que habíamos leído hace poco. En ese contexto, yo comenté todo esto que estoy contando: la hipersexualización de los personajes femeninos, la cosificación de la mujer y la multiplicidad de referencias sexuales a lo largo del texto. Y Vicente Luis Mora (otro de los blogueros que formaron parte de la mesa en la que participé, pero que además de bloguero es crítico y escritor y tiene un blog super interesante que te recomiendo) me dijo que muchas veces ocurre que los escritores no se dan cuenta de la gran cantidad de referencias sexuales que incluyen en los textos o de la naturaleza de algunos de su comentarios (como, por ejemplo, la obsesión por el tamaño del pene de algunos, obsesión de la que no son conscientes), así que pensé que este podría ser el caso porque mi impresión es que esta realidad que el narrador muestra a través de los ojos del protagonista no solo no aporta demasiado a la trama central sino que, muy al contrario, me ha producido rechazo y ha conseguido que un personaje con el que empaticé en la primera página (verle preocupado por cómo conciliar su vida familiar y su trabajo me llegó al alma) comenzara pronto a resultarme francamente antipático. Y no estoy diciendo que todos los protagonistas tengan que ser simpáticos, pero no sé, en este caso creo que hubiera sido fácil ponerse en su lugar, comprenderle y acompañarle en este camino vital que hemos compartido durante la lectura de la novela. Y me ha dado hasta un poco de pena que me haya resultado tan antipático, la verdad.
    En el lado contrario, me han encantado las referencias y juegos metaliterarios de la novela: el modo de escribir y abordar la escrituras, los relatos dentro de metarrelato en el que se convierte la historia de César o la parte mágica o desconocida que a veces actúa como resorte de una historia.
   Finalmente, no puedo pasar por alto los errores de acentuación y puntuación, un imperativo mal escrito ("mirar qué vista bonita", en la página 53, en vez de mirad) y otro pasado mal conjugado, si no me equivoco ("colijo", en la página 16, en vez de coligió. Me sonó mal cuando lo leí y lo busqué en el conjugador de rae.es y, efectivamente, el pretérito perfecto simple de colegir es coligió -colegí, colegiste, coligió- mientras que colijo es la forma de la primera persona del presente de indicativo del mismo verbo).
    En definitiva, un libro con sus pros y sus contras, cuya historia central resulta interesante pero que se pierde por derroteros sexuales que le restan peso.
    Nos seguimos leyendo.  


   Incluyo este libro en los siguientes retos:
  •  Reto100 libros: 42/100
  •  Reto Genérico: 29 (2 metaliterarios)/40 
  •  Reto Encuentra al personaje: 17/24
   En esta novela he encontrado al personaje que participe en una pelea física que pedía el Reto Encuentra al personaje. Es César el que se lleva la peor parte del enfrentamiento que se describe en las páginas 211 y 212:
   No tuvo ocasión de esquivarlo. Se precipitó éste sobre César empujándolo contra la pared de enfrente. Seguidamente recibió un golpe, la mano abierta contra la cabeza, tan cerca de la oreja izquierda que le dejó un intenso pitido en el cráneo. No llegó a caer del todo, con una mano sobre el adoquín y la otra palpándose la oreja se incorporó resuelto, alerta. Por un instante, estuvo a punto de abalanzarse sobre el muchacho para devolver el golpe, pero dudó, error que le impidió esquivar con éxito el siguiente golpe, esta vez con el puño cerrado sobre la cara.

miércoles, 7 de mayo de 2014

"La princesa prometida", de William Goldman: acción, aventura, amor y metaliteratura

http://www.planetadelibros.com/la-princesa-prometida-libro-438.html

Ficha técnica: 


Título: La princesa prometida          Autor: William Goldman          Editorial: Martínez Roca                                                             Género: novela de aventuras, romántica, metaliteratura  Páginas: 382  Publicación:  2/10/2004   ISBN: 978-84-270-3063-3

Sinopsis (editorial):


  La bella Buttercup jura amor eterno a Westley, que parte en busca de fortuna y es asesinado por unos piratas. La doncella, obligada, se promete al príncipe Humperdinck de Florin, un bellaco al cual solo le interesa la caza.
  El mejor esgrimista, el hombre más inteligente y el más fuerte del mundo son contratados por los enemigos de Florin para raptar a Buttercup. En la huida, sufren la incansable persecución de un encapuchado que los retará uno a uno en su propio terreno.
   En La princesa prometida, William Goldman ha reunido todos los elementos clásicos de los grandes relatos ambientados en un mundo de fantasía medieval, imprimiéndoles su fino sentido del humor. Sus personajes representan a todos los héroes y villanos de nuestros cuentos de infancia y rinden un brillante homenaje a la novela de aventuras.
   La presente edición se completa con los primeros capítulos que el autor escribió para continuar esta novela, una de las más emblemáticas de todos los tiempos.
 He visto la película un millón de veces y un millón de veces la he disfrutado pero (y no me preguntes por qué) nunca me había planteado leer el libro. Hasta que llegó Isi y empezó a meter cizaña a través de Twitter. Nada más decirlo me empezó a entrar un gusanillo por el cuerpo que no pude contener y aunque tenía un abril de aquí te espero no pude evitar sumarme a la lectura conjunta que organizó. Y, desde luego, no me arrepiento.
    He disfrutado como una niña de las aventuras de Buttercup y de Westley. Pero también he disfrutado como buena amante de la metaliteratura con el juego literario que crea Goldman, con su multiplicación de narradores/autores y con las diferentes parábasis (es decir, cada vez que el autor interrumpe la narración para hablar por su propia boca) que se van produciendo a lo largo del texto. Y son muchas. Morgenstern, el supuesto autor original de La princesa prometida, introduce sus comentarios entre paréntesis y, la verdad, no tienen desperdicio. Por su parte, Goldman, el compilador o recortador o adaptador de la supuesta obra original, incluye los suyos en cursiva y la mayoría de ellos empiezan con un "Soy yo otra vez" ante el que es imposible no soltar una risotada. Al final, el juego entre ambos resulta de lo más divertido y, para mí, es de lo mejorcito de la novela (aunque también he visto en Twitter que hay quien se cansa de tanta interrupción. Yo, desde luego, no me he cansado y creo que la novela sería otra sin ese punto de magia metaliteraria que le dan estos comentarios).
    Una novela que, por lo demás, comienza con un prólogo en el Goldman habla de cómo su padre le leía La princesa prometida y del chasco que se llevó la primera vez que lo leyó por sí mismo, entre otros sucesos. Tras ese prólogo, comienza la historia de Buttercup y Westley que tanto conocemos, con sus parábasis, sus aventuras y sus recortes (Goldman corta pero nos cuenta qué ha cortado, resumiéndonos unas largas explicaciones de Morgenstern que, según él, no van a ninguna parte). En la edición que yo he leído, hay una introducción antes del prólogo y un epílogo en el que Goldman cuenta sus aventuras y desventuras para continuar la historia de los amantes. La introducción tiene un pase pero el epílogo... mejor saltárselo. Quitando la parte en la que proponen que sea Stephen King y no Goldman quien continúe la novela, el resto es totalmente prescindible, tal y como yo lo veo (y no soy la única, por lo que hablamos en Twitter).
    No voy a entrar a valorar el desarrollo de la historia de Buttercup y Westley porque la conocemos bastante bien a través de la película (aunque, como siempre, en el libro hay muuuchos más datos sobre los personajes principales) pero sí he decir que me sorprendió la fidelidad de esta parte y no acabó de entender por qué en el film cambiaron al padre lector por un abuelo. No pillo en matiz, sinceramente.
    Lo que sí me ha llamado bastante la atención en la obra literaria es una visión bastante negativa de las mujeres en su conjunto (ya sabes que yo para esto soy muy puntillosa). En la película, Buttercup es la típica princesita... pero ya está. En el libro... le falta un hervor, qué quieres que te diga. Es más tonta que un zapato viejo. Fíjate que ya de jovencita, cuando veía la peli, pensaba (en la escena del Pantano de Fuego, cuando la capibara gigante ataca a Westley): "pero esta mujer... ¿por qué se queda mirando? ¡Corre! ¡Haz algo!". Pero es que en el libro he tenido ganas de darle cuatro voces, a ver si espabilaba de una vez, casi cada vez que aparecía. Y sí, tiene sus puntos graciosos pero en el paladar me queda el regusto amargo de una heroína taaaaaan sosa y tan poco inteligente. Y el resto de mujeres de la novela no mejora la imagen global del género: la mujer o exmujer de Goldman: una loca perdida; la de Max Milagros, una tocanarices; la primera prometida de Humperdinck... esa sí que no tenía un pelo de tonta pero en fin. Y poco más, porque tampoco es que haya muchas mujeres en esta novela, en la que los personajes masculinos tienen mucho más peso que los femeninos. Y eso sí me toca un poco la moral... por mucha parodia que quiera encontrarle al asunto.
    Y acabo hablando de Fezzik y de Íñigo, dos secundarios de los que es imposible no enamorarse. Me encantan cada uno como personajes pero me vuelve loca la relación que establecen entre ellos. Compañerismo en estado puro.  
    Nos seguimos leyendo.  


   Incluyo este libro en los siguientes retos:
  •  Reto100 libros: 40/100
  •  Reto Genérico: 28 (1metaliterario)/40 
  •  Reto Encuentra al personaje: 15/24
  •  Reto 12 meses 12 libros: 3/12
   En La Princesa prometida he encontrado a otro de los personajes de la segunda lista del Reto Encuentra al Personaje: uno que sea mordido o picado por un animal. En el capítulo 5, en el corazón del Pantano de Fuego...
  Sus palabras y su tono sonaron un poquitín fríos, algo que Westley habría sin duda notado de no ser porque en ese momento un RAG saltó desde la rama de un árbol, se abalanzó sobre él, le hincó los enormes dientes en el hombro descubierto y lo derribó al suelo provocándole una hemorragia repentina. Los otros dos RAG que los habían estado siguiendo atacaron también; ni se fijaron en Buttercup, sino que se lanzaron directamente con hambrienta fuerza sobre el hombro sangrante de Westley.

viernes, 18 de abril de 2014

Mayo: Mes de los Libros sobre Libros

  La lianta mayor del reino blogosferil me acepta, de nuevo, a su lado para organizar una nueva edición del Mes de los Libros sobre Libros. O sea, el mes de la metaliteratura, palabreja que igual asusta de primeras pero que, ya veréis, engloba un género de lo más variado y entretenido. Algunos de los títulos que hemos pensado os darán una pista de lo que hablamos.
   Total, que desde los blogs Juntando más letras y Libros que hay que leer os invitamos a reservar el mes de mayo para esos libros que hablan sobre libros (o sobre escritores, lectores...). ¿Cómo? Pues leyendo y reseñando con nosotras durante ese mes una o más novelas del género.

 ¿Qué entendemos por metaliteratura o libros sobre libros?

   La metaliteratura no es otra cosa que la literatura que habla sobre la propia literatura o que reflexiona sobre la literatura: sobre el proceso de escribir, sobre los mecanismos de la ficción, sobre la recepción que de una obra hacen los lectores o que, simplemente, juegan con los límites de lo esperado para experimentar con el camino que sigue la creación.
   Decimos, pues, que es metaliteraria una novela en la que alguno de los personajes es escritor, porque seguro que en algún momento reflexiona sobre cómo escribe, o cómo inventa a los personajes o cómo construye una trama. Pero también lo es una novela en la que se habla de otros libros y, en muchas ocasiones, sobre las consecuencias de leer esos libros, sobre cómo esos libros transforman a quienes los leen.
    Hay novelas que juegan con la intertextualidad, con fragmentos, citas o referencias a otros libros, para construir su propia trama (como la reciente Inferno, de Dan Brown). Otras, incluyen personajes de otras obras, como homenaje, juego literario o concediéndoles una nueva vida (como ocurre con La muerte llega a Pemberley, de P.D. James, por ejemplo). Y luego están las novelas experimentales, que rompen con las convenciones literarias para proponer nuevos retos al autor y al lector (Señas de identidad, de Juan Goytisolo es paradigma de este tipo de literatura) o que, directamente, desdibujan las fronteras entre ficción y realidad para hacer, por ejemplo, que un personaje ruegue al autor que no lo mate en la novela, como ocurre en Niebla, de Miguel de Unamuno, otra de las novelas metaliterarias por antonomasia. Tan metaliteraria que Unamuno ni siquiera quiso llamarla novela y se inventó el término “nivola” para describirla.
   Libros sobre libros, sobre libreros, sobre editores, sobre escritores, sobre lectores, sobre bibliotecas, sobre librerías… y libros que ponen en primer plano la creación literaria y que juegan con los límites entre lo que lees y lo que vives: eso es metaliteratura.

Ejemplos del género

   Os ponemos a continuación unos cuantos libros que pertenecen al género. Son a título indicativo, hay muchísimos más. Como veréis, hay libros de todo tipo: 

- Libros sobre lectores:

* “El Quijote”, de Miguel de Cervantes
* “El lector de Julio Verne”, de Almudena Grandes
* “Farenheit 451”, de Ray Bradbury
* “El lector”, de Bernhard Schlink
* “El devorador de libros”, de Rebecca Makkai
* “Un viejo que leía novelas de amor”, de Luis Sepúlveda

- Libros sobre librerías:

* “La librería de las nuevas oportunidades”, de Anjali Banerjee
* “La librería”, de Penélope Fitzgerald
* “Y entonces sucedió algo maravilloso”, de Sonia Laredo
* “El Sr. Penumbra y su librería 24 horas abierta”, de Robin Sloan
* “La librería ambulante”, de Christopher Morley
* “La buena novela”, de Laurence Cossé
* “La vida cuando era nuestra”, de Marian Izaguirre

- Libros sobre escritores:

* “Soldados de Salamina”, de Javier Cercas.
* “1Q84”, de Haruki Murakami
* “El jardín olvidado”, de Kate Morton
* “El novelista ingenuo y el sentimental”, de Orhan Pamuk
* “El escritor de anuncios”, de Miguel Ángel Furones
* “París no se acaba nunca”, de Enrique Vila-Matas

- Libros sobre libros:

* “El nombre de la rosa”, de Umberto Eco
* “El aleph”, de Jorge Luis Borges
* “Inferno”, de Dan Brown
* “La ladrona de libros”, de Markus Zusak
* “La bibliotecaria de Auschwitz”, de Antonio G. Iturbe
* “El Club Dumas” de Arturo Pérez-Reverte
* “El aire que respiras”, de Care Santos
* “La sombra del viento”, “El prisionero del cielo” y “El juego del ángel”, de Carlos Ruiz Zafón
* “El laberinto de los libros secretos”, de Paolo Di Reda y Flavia Ermetes
* “El libro secreto de Dante”, de Francesco Fioretti
* “El taller de los libros prohibidos, de Eduardo Roca
* “La ciudad de los libros soñadores”, de Walter Moers
* “La encuadernadora de libros prohibidos”, Belinda Starling
* “El libro de las fragancias perdidas”, de M. J. Rose
* “El cuento número trece”, de Dianne Setterfield
* “El manuscrito de Avicena”, de Ezequiel Teodoro

- Juegos literarios:

* “Viajes por el Scriptorium”, de Paul Auster
* “El método Figueroa”, de Alberto Fernández Partido
* “Niebla”, de Miguel de Unamuno
* “La historia interminable”, de Michael Ende
* “Rayuela”, de Julio Cortázar
* “El desorden de tu nombre”, de Juan José Millás

- Otros:

* “Las andanzas del impresor Zollinger”, de Pablo d´Ors
* “La tienda de las palabras”, de Jesús Marchamalo
* “Las aventuras del Capitán Alatriste” (toda la saga), de Arturo Pérez-Reverte
* “Seis personajes en busca de autor”, de Luigi Pirandello
* “El cuarto de atrás”, de Carmen Martín Gaite
* “El año en que me enamoré de todas”, de Use Lahoz
* “Los libros arden mal”, de Manuel Rivas
* “Mendel el de los libros”, de Stefan Zweig
* “La Biblia de barro”, de Julia Navarro
* “La Biblia bastarda”, de Mario Tascón y Fernando Tascón
* “La biblioteca de oro”, de Gayle Lynds
* “La biblioteca perdida”, A. M. Dean
* “La biblioteca de los muertos”, de Glenn Coooper (y sus secuelas)
* “La noche en que Frankestein leyó el Quijote”, de Santiago Posteguillo

Os cuento que hay que hacer para participar, pero primero el banner 




Bases del mes genérico de los libros sobre libros:


    - Se trata de leer y reseñar uno o más libros encuadrados en el género desde el 1 hasta el 31 de mayo
    - Para participar, tenéis que publicar un post individual en vuestros blogs en el que incluyáis el banner (y si lo ponéis en un lateral también genial). Debéis actualizar el post con enlaces a las reseñas que vayáis publicando.
   Si no tenéis blog, también podéis participar. En ese caso, cuando publiquéis una reseña del género, nos enviáis el enlace a cualquiera de nosotras.
   - Una vez publicado el post, nos dejáis un comentario en el que manifestaréis vuestra voluntad de participar y el enlace al susodicho post 

   - De momento no hay sorteos pero si conseguimos algún libro para sortear, os lo haremos saber

   Bueno, ¿qué? ¿hay algún valiente que se anime? ¿esperábais esta iniciativa? ¿os gusta?

LIBROS LEÍDOS 

 

  1. La princesa prometida, de William Goldman
  2. La escritura necesaria, de Rubén Angulo
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