Mostrando entradas con la etiqueta Félix G. Modroño. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Félix G. Modroño. Mostrar todas las entradas

jueves, 11 de diciembre de 2014

"Secretos del arenal", de Félix G. Modroño: el perfecto maridaje entre fondo y forma

http://www.anaya.es/fichaGeneral/ficha.php?web=29&obrcod=3582989


Título: Secretos del arenal
Autor: Félix G. Modroño
Editorial: Algaida
Género: novela, suspense
Páginas: 384
Publicación: Noviembre 2014
ISBN:  978-84-9067-122-1

   El destino entrelazado de dos mujeres, en dos ciudades y dos épocas diferentes El voluptuoso mundo del vino ha unido a Silvia y Mateo en una relación tan intermitente como apasionada, donde nunca hay preguntas ni tampoco respuestas. Pero ella sigue atormentada por el dolor de hace muchos años: en 1989 el cadáver de su hermana mayor apareció en el monte Artxanda, salvajemente mutilado, y desde entonces el asesino sigue libre, sin que las investigaciones —primero de la Policía Nacional, y luego de la Ertzaintza— hayan logrado sustanciales avances. Un día, Mateo recibe el correo electrónico de una desconocida que le propone leer la novela Secretos del Arenal: una historia de intrigas, venganza y supervivencia situada en la Sevilla de postguerra, una ciudad acosada por el hambre, la miseria y la represión política. Mateo no sabe que es la propia Silvia quien le manda ese correo, y por supuesto desconoce qué claves se esconden tras la lectura de esa novela. En la más reciente novela de Félix G. Modroño, galardonada con el XLVI Premio Ateneo de Sevilla, el destino parece entretejer las historias de dos mujeres, en dos ciudades diferentes separadas por más de mil kilómetros y con casi medio siglo de diferencia. Quizás el Arenal —el de Bilbao o el de Sevilla— aún oculte las claves de un misterio nunca resuelto, y quizás un libro contenga las repuestas a las preguntas que nunca se formularon.
   Yo soy otra de esas blogueras y blogueros que se quedaron enamorados de La ciudad de los ojos grises y que aplaudieron hasta con las orejas la concesión del premio Ateneo de Sevilla de este año a Félix G. Modroño. Tenía claro que la iba a leer y mi objetivo se me puso fácil cuando gané el ejemplar que he leído en el sorteo organizado por Books&Co y Libros en el petate. Además, llegó a tiempo para participar en la lectura conjunta orquestada por El universo de los libros y Libros que hay que leer, así que aquí estoy, cumpliendo con ella (aunque sea casi al límite del plazo estipulado).
    Y he de decir que el autor me ha vuelto a conquistar con esta novela bastante sobria, muy trabajada, con un ritmo impecable y una trama (o dos) muy interesante. Como ya ocurriera en la anterior novela, G. Modroño vuelve a sustentar su obra en dos líneas argumentales paralelas, que transcurren en épocas y en lugares diferentes (aunque conectados, como si de un viaje de ida y vuelta se tratara) pero que, como anuncia la propia sinopsis, tienen un punto en común. Así pues, lo que en principio parecen tramas paralelas acaban convirtiéndose en tramas convergentes. Y esa convergencia es la que da sentido global y unidad a la obra.
    Además de desarrollarse en distinta época, en ciudades diferentes y tener cada una de ellas su propia protagonista y sus propios personajes, también la elección del narrador, el punto de vista y el tono hace que ambas se distingan. Así, la trama más cercana al presente, la que, de algún modo, lleva la voz cantante de la obra, por cuanto es la primera que conocemos (exceptuando el texto inicial, en cursiva, que no descubrimos a quién pertenece hasta el final) pero también porque durante su desarrollo se alude a una novela titulada Secretos del arenal en la que se contarían los sucesos que nosotros vamos desvelando en la trama que se desarrolla en el pasado, está narrada en primera persona, a través de la voz de Silvia, una mujer muy singular, con unas ideas muy claras, que utiliza un tono cercano y bastante reflexivo para contarnos la parte del argumento que le corresponde a ella. En cambio, la trama del pasado está narrada en tercera persona omnisciente, con un punto de vista alejado de los personajes y un tono neutro que permite al lector juzgar lo que en ella ocurre, sin las valoraciones de la voz narradora, que ejerce en muchos casos de historiadora. Creo que este juego de narradores le sienta muy bien a la historia y consigue un resultado final muy equilibrado: quizá si solo hubiera elegido una tercera persona la novela habría resultado un poco fría y poco analítica pero si solo se hubiera apoyado en la primera persona para contar toda la historia, la obra hubiera resultado demasiado reflexiva y, creo yo, con un ritmo más lento.
     El equilibrio es, pues, para mí una de las notas más destacadas de esta novela. Equilibrio en la forma, equilibrio en el contenido, equilibrio entre las dos tramas y equilibrio en el estilo personal al que ya nos tiene acostumbrados el autor, sobrio pero con toques elegantes y poéticos y frases que se quedarán en mí. Utilizando el lenguaje del contexto en el que se mueven algunos de los personajes de la obra, diría que Modroño consigue un maridaje perfecto entre fondo y forma y que ofrece al lector un caldo de buenísima factura que se paladea con gran placer en boca y que deja en el cuerpo el poso de ciertas reflexiones de interés y que van más allá del mero contenido de la trama.
    Así, el autor nos habla en esta novela de los abusos de poder, de amor, de olvido, de la crueldad de la guerra, de algunos intentos fallidos de derrocar a Franco, de inocencia perdida, de muerte, de pérdida, del dolor de no poder criar a un hijo, de la locura incomprensible de algunos amores y de aquellas personas que abogan por amar libre, sin etiquetas, ni miedo al qué dirán, ni sospechas, ni reproches, solo guiados por las reglas que ellos mismos han querido darle a su relación.
    Finalmente, no puedo dejar de hacer mención a la dimensión metaliteraria de la novela, que se deja ver en el guiño que ya he mencionado antes de incluir una obra titulada justo como la que estamos leyendo en la propia trama pero también en las innumerables citas y fragmentos que aparecen en Secretos del arenal, citas que crean un ambiente único y que le dan un sabor muy especial a la novela.
     En definitiva, coincido con muchas de las reseñas que se han publicado dentro de esta lectura conjunta en concluir que Secretos del arenal es justa merecedora del Premio Ateneo de Sevilla de este año, por su equilibrio, sus tramas, su excelente ambientación y por esa forma de contar tan maravillosa que tiene Félix G. Modroño.
     Nos seguimos leyendo.

viernes, 5 de diciembre de 2014

BBF#114: "Secretos del arenal", de Félix G. Modroño

  
  Quería haber empezado esta novela a principios de semana pero Danza de dragones me está costando más de lo que esperaba y, al final, no he podido empezarla hasta hoy. Eso sí, espero que me dure el puente, porque la voy a coger con ganas y porque el lunes empezamos a leer Atomka. Empieza así:

 BBF#114

Una muerte violenta cambió mi vida. Y si bien el paso del tiempo ha conseguido atemperar los recuerdos del dolor, raro es el día en que su cadáver no se me viene a la cabeza, creando un sustrato de niebla que subyace en todos mis pensamientos y agudiza mi melancolía. (“Secretos del arena, Félix G. Modroño)  
   Espero contarte mis impresiones muy prontito.
   Nos seguimos leyendo.

martes, 16 de octubre de 2012

"La ciudad de los ojos grises", de Félix G. Modroño: una novela redonda

    Hay libros dulces y libros amargos. Libros que se devoran y libros que se paladean. Libros que cuentan y libros que hacen pensar. Libros que describen y libros que descubren. Libros que narran una historia y libros que rememoran la Historia. Libros de misterio y libros de amor. Lo más curioso de La ciudad de los ojos grises es que es todo eso al mismo tiempo, aunque pueda parecer contradictorio.
   Es dulce por cómo está escrito, porque el estilo Félix G. Modroño es como un suave sirimiri que te va calando, calando y hasta llegar al corazón. Sin grandes alharacas, sin lluvias torrenciales, sin fuegos artificiales, su forma de contar te va llevando de la mano a través de las páginas casi sin que te des ni cuenta, como un fiel compañero que te trata con respeto, valora tu propia inteligencia y te hace guiños para que te fijes bien en lo que de verdad está diciéndote. Pero es amargo porque la historia que narra lo es, porque es una de esas historias de amor tan bellas como imposibles, tan pasado como esperanza, tan grises como radiantes. Todo la novela, excepto el último capítulo, está narrado en tercera persona, desgranando los pasos que Alfredo Gastiasoro va dando en pos de la verdad, en busca de la causa de la muerte de la mujer a la que amó, de la razón por la que ella no quiso amarle, del motivo por el que se alejó de su Bilbao natal. Pero el propio Alfredo toma la palabra en el epílogo para explicar el porqué de la historia, el porqué de la narración tal y como la hemos leído y para cerrar algunos capítulos que quedaban abiertos.
   Se devora y se paladea, al mismo tiempo, porque la historia te engancha, te atrapa, tira de tu curiosidad por descubrir qué ha pasado con Izarbe, la mujer que aparece muerta, la mujer a la que amó, la mujer que cambió el destino de Alfredo. Pero el estilo calmado, la demora en la descripción de lugares, ambientes y situaciones; los detalles, capaces de despertar los sentidos y hacerte sentir la lluvia que cae fuera del café del primer capítulo, respirar el aroma de la pipa de brezo de Alfredo... remansan la acción y la lectura. La narrativa bella y elegante de Modroño hace avanzar la historia con ritmo seguro pero lento, con estilo sosegado y capítulos cortos, recreándose en lo que cuenta, paladeando cada palabra, aunque también es verdad que te deja sin aliento en el final de algunos capítulos, que te mantiene en un estado de continua sorpresa, que va dejando gotear los golpes de efecto a través de toda la trama para que no puedas cerrar la boca hasta que pases la última página del libro.
    Y es capaz de describir y descubrir al mismo tiempo por esa manera de entrelazar la historia de Alfredo e Izarbe y la Historia de una ciudad, Bilbao, y un continente, Europa, en los últimos años del siglo XIX y los primeros del siglo XX. Esa mezcla de Historia e Intrahistoria, que diría Unamuno, personaje también de La ciudad de los ojos grises, va entretejiendo los sucesos pero también las personas: los personajes ficticios de la novela conviven con personajes históricos reales, se codean con ellos, los admiran o los denostan, como perfectos coetáneos. Y lo hacen con la misma armonía con la que Modroño va reconstruyendo la evolución de Bilbao en esos años al tiempo que va ordenando las piezas del puzle que constituye la trama de amor y misterio. El autor retrata el ambiente cultural y artístico, tan ecléctico y rico, del París de la Belle Epoque y la transformación de una ciudad que camina con rapidez hacia el progreso, reflexionando, al mismo tiempo, continuamente sobre sus consecuencias, sobre sus bendiciones y maldiciones, sobre sus réditos y sus hipotecas, sobre lo que ofrece y lo que roba. Junto a la reflexión sobre el progreso asociado a la revolución industrial, Modroño también se hace eco de temas candentes como el incipiente nacionalismo vasco, la pérdida de unos determinados valores sociales o históricos o la desigualdad femenina. La narración de sucesos, la descripción de ambientes y cambios y los análisis de los protagonistas al respecto llevan al lector a realizar sus propias valoraciones y sacar sus conclusiones personales, algo que siempre me gusta encontrar en un libro.
    En resumen, que me ha gustado mucho la novela; que no conocía al autor pero que me alegro de haberlo conocido gracia a esta lectura conjunta organizada por El Universo de los Libros que tanta vida ha cobrado en Twitter; que se la recomiendo a todos aquellos que disfruten con el misterio y el amor, con la historia y la reflexión; y también a todos aquellos que buscan algo más en una novela. Algo más allá de un argumento bien construido y una narración lograda. Una provocación, una invitación, un sugerencia, para pensar y vivir pedazos de una Historia a la que tanto debemos.
   Si quieres saber más cosas sobre la novela, sus ambientes, sus personajes, su autor y su proceso de creación, puedes visitar su página oficial. 
    Y si te apetece leer más reseñas sobre la novela, puedes ver las que hemos ido publicando los participantes en esta lectura conjunta. El calendario está aquí.
   Nos seguimos leyendo.

Ficha técnica:

Título: La ciudad de los ojos grises  
Autor: Félix G. Modroño 
Editorial: Algaida    Género: novela, thriller, novela histórica    Páginas: 400  
Publicación  Febrero 2012    ISBN: 9788498777512
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...