viernes, 6 de octubre de 2017

"Nuestra casa en el árbol", de Léa Vélez: una interesante reflexión sobre niños y educación

  Tenía muchas ganas de leer algo de Lea Vélez así que cuando nos ofrecieron este para reseñar en Anika entre Libro, no me lo pensé. Además, el tema me interesaba mucho y su lectura ha sido maravillosa.

Título: Nuestra casa en el árbol
Título Original: (Nuestra casa en el árbol, 2017)
Autor: Lea Vélez
Editorial: Destino Colección: Áncora y Delfín


Copyright:
© Lea Vélez, 2017
© Editorial Planeta, S.A., 2017
Edición: 1ª Edición: Marzo 2017
ISBN: 9788423352111
Tapa: Blanda
Etiquetas: familia, educación, duelo, literatura española, novela, reflexiones, infancia, niños, colegio, huérfanos, estrés, inteligencia emocional, inteligencia, felicidad, creatividad, viudas, extraescolares
Nº de páginas: 400


Argumento:

  Durante el reencuentro con sus hermanos en la casa en la que transcurrieron los años más felices de su infancia, Richard hará memoria de lo que fueron esos años. Así descubrirá por qué fueron tan felices y qué aprendieron de la peculiar manera de educarlos que tuvo su madre tras enviudar.


Opinión:


  Confieso que esta novela ha movido muchas cosas dentro de mí. Ha movido recuerdos de lo que fue mi infancia y anhelos de lo que no fue pero también ha generado muchas reflexiones y, sobre todo, muchas preguntas sobre la educación que estoy dando a mi hija. Y es que los niños son los auténticos protagonistas de esta novela, y cómo hacerles felices, una de las cuestiones de fondo que discurren por todas sus páginas.
  Lea Vélez nos pone frente a una familia muy muy peculiar. Tanto, que es fácil que al lector las conversaciones y la forma de ser de esos niños le parezcan inverosímiles. Pero estoy convencida de que, en el fondo, moldeamos a nuestros hijos de mil maneras diferentes, consciente e inconscientemente, y creo con toda mi fe en el ser humano y en sus posibilidades infinitas que si a un niño le hablas con el lenguaje pueril e incorrecto con el que muchas veces nos dirigimos a los más pequeños (con palabras como pipí, guauguau o mimí) aprenderán esas palabras y creerán que así se habla pero que si les hablas con los mismos términos que utilizas tú para hablar con cualquier adulto, aprenderán antes cómo es nuestra lengua y manejarán más vocabulario.
  A pesar de creer ciegamente en ello, reconozco que también me sorprendieron en principio los niños retratados en la novela. Michael, Richard y María son niños fracasados en el entorno escolar pero capaces de hablar del universo, del cuerpo humano, de filosofía o de cine con su madre con total libertad y, por supuesto, con un nivel que muchos adultos ya quisiera para sí. "¿Cómo puede ser? ¿De verdad un niño puede saber sobre agujeros negros y volcanes a los cinco años? ¿O entender a Tarantino con siete u ocho? Esta mujer se está quedando conmigo", eran algunas de las preguntas y reflexiones que se iban planteando en mi cabeza mientras iba leyendo. Hasta que asocié lo que Vélez nos cuenta en esta obra con mi teoría de que moldeamos a nuestros hijos. Y entonces lo vi claro: ¿qué pasaría si alimentáramos a nuestros hijos no solo con una dieta equilibrada sino, también, con conocimientos de todo tipo y enfoques adultos de la realidad? Pues a lo mejor ocurre lo que les sucede a los tres niños de "Nuestra casa en el árbol" y tienen un criterio y una capacidad de análisis y reflexión desde que son muy pequeños absolutamente envidiables.
  Esa es una de las reflexiones más importantes que la autora introduce en su obra, una reflexión enraizada con otra que me ha parecido interesantísima: ¿hasta qué punto el sistema educativo castra en vez de dar alas, coarta en vez de fomentar, uniformiza en vez de dar con la mejor versión de nosotros mismos? Eso respecto a lo que ocurre dentro de las clases pero... ¿y qué ocurre fuera? ¿Hasta qué punto enriquecen a nuestros niños las extraescolares a las que les apuntamos (a veces sin mucho criterio, cierto es)? ¿Y cómo les perjudica el estrés al que les sometemos para llegar a todo? Ciertamente son cuestiones que me han movido mucho por dentro y que creo que pueden generar mucho debate.
  Más allá de las reflexiones y de todo lo que tiene que ver con la educación y la infancia, Vélez nos propone una historia llena de saltos en el tiempo con la que pretende mostrarnos qué fue de los tres niños protagonistas y de su madre tras perder al padre y trasladarse a vivir a un pequeño pueblo en Inglaterra. Un pueblo donde el ritmo es bien diferente al de Madrid, donde la naturaleza es protagonista absoluta y en el que las relaciones que se establecen con vecinos y clientes del hostal que allí regentan es totalmente distinta a las que tienen lugar en una gran ciudad.
  Vélez atrapa en esta novela con su toque de misterio y sus reflexiones pero conquista y enamora con una prosa llena de poesía y evocaciones que ha conseguido que mi libro acabe lleno de subrayados y esquinas dobladas. Elegante, con algunas pinceladas de humor (lo que dice uno de los niños sobre que le tuvo que gustar el brócoli porque su madre se empeñó me ha llegado al alma y me hizo soltar una buena carcajada en su momento), belleza y libertad, esta novela nos hará disfrutar y pensar casi a partes iguales. 
  Y reflexionar sobre lo que de verdad queremos para nuestros hijos.
    Enlace a la reseña original.
   Nos seguimos leyendo.

miércoles, 4 de octubre de 2017

"Platero y yo", de Juan Ramón Jiménez: una auténtica maravilla



Título: Platero y yo
Autor: Juan Ramón Jiménez
Editorial: Anaya
Género: novela, prosa poética, costumbrismo
Páginas: 200
Publicación: 14/02/2000
ISBN: 978-84-207-2636-6

 La edición de este "Platero y yo" ha sido atentamente cuidada por Ana Suárez Miramón. Sus explicaciones previas sitúan a Juan Ramón Jiménez en la literatura de principios de siglo. El revelador estudio final expone las claves temáticas y formales más importantes en la obra. Y en la lectura de cada página el alumno estará siempre orientado con ayuda de las oportunas notas y comentarios que realzan y esclarecen las múltiples sutilezas de un texto aparentemente sencillo y, a la vez, de una extraordinaria riqueza simbólica.
   Aprovechando que este verano íbamos a pasar nuestras vacaciones en Mazagón (Huelva), muy cerquita de Moguer, localidad natal de Juan Ramón Jiménez, le propuse a Lucía que leyéramos juntas Platero y yo (o al menos una parte) y visitáramos después la casa natal del autor. La primera parte del plan salió bien pero la segunda... no tanto: el día que habíamos reservado para acercarnos a Moguer, la casa estaba cerrada. Y lo peor es que ya no teníamos más días para verla. Así que nos quedamos con la fachada y un paseíto por el pueblo que, la verdad, es precioso.
    Yo creo que había leído ya esta obra del Premio Nobel Juan Ramón cuando era pequeña (al menos, como supongo todos o casi todos, me sabía el comienzo y recuerdo haber tenido el libro de pequeña, así que supongo que lo habría leído) pero no recordaba el contenido en sí. Así que ha sido como descubrir por primera vez una obra que, con todo merecimiento, ha pasado a la Historia de la Literatura y se ha convertido en todo un clásico.
    Además, el momento relajado de las vacaciones me permitió paladearla. Y es que creo que a Platero hay que leerlo así: despacio, saboreando cada palabra, cada impresión de color, cada imagen táctil, cada metáfora, cada descripción, cada costumbre, cada cuadro (porque más que escenas, son cuadros los que encontramos en esta obra) que Juan Ramón pinta para nosotros.
    Obviamente, a Lucía le costó entrar en la obra y no la ha terminado. Y ello, no solo por el lenguaje poético y "todas esas palabras raras" que aparecen (pero que están debidamente explicadas en esta edición de Anaya, que me ha gustado mucho y que me parece muy, muy práctica para quienes se acerquen a esta obra) sino porque el ritmo y, sobre todo, el desarrollo de la trama son totalmente opuestos a lo que los niños de hoy en día (y buena parte de los adultos) están acostumbrados. Hoy predomina la acción, la intriga, la aventura y Platero es calma, sosiego y belleza en cada palabra. Hay, pues, que cambiar el chip y creo que es algo que hay que ir haciendo poco a poco, no de golpe, en dos semanas antes de las vacaciones. Así que le iré dando capítulos a Lucía o textos que vayan teniendo más cosas que solo aventura, a ver si voy acostumbrando su paladar. Aunque no es un objetivo nuevo: este verano ha estado leyendo capitulitos de El lazarillo de Tormes, que ese sí que es exigente con el castellano antiguo.
    Me ha encantado redescubrir este libro sobre todo por la parte sensioral, el trabajazo de Juan Ramón por transmitir todas esas sensaciones e impresiones sensoriales (luz, color, calor, tacto...) a traves de las palabras, pero también por el fondo de la obra. Un fondo que se nos presenta en forma de escenas sueltas, muchas de ellas costumbristas, pero que nos hablan de muchísimos temas interesantes: la pobreza, la infancia, la injusticia, la violencia, la brutalidad del hombre, la naturaleza, la vida en los pueblos, las costumbres de la época... 
     La extraordinaria sensibilidad y capacidad literaria y poética de Juan Ramón quedan claramente expuestas en esta obra que es un auténtico tesoro y, desde luego, una de las joyas de nuestra literatura.
     Nos seguimos leyendo.
   Incluyo este libro en los siguientes retos:
  •  Reto 100 libros57/100
  •  Reto Genérico: 31 (1/2 clásicos)/40
  •  Reto Olvidados11 (1914)

lunes, 2 de octubre de 2017

"Una de las tres", de Mercedes Pinto Maldonado: una trepidante y laberíntica novela de intriga



Título: Una de las tres
Autora: Mercedes Pinto Maldonado
Editorial: Amazon Publishing
Género: novela, intriga, misterio
Páginas: 354
Publicación: 15/08/2017
ASIN: B06WWGC4GQ

  Separadas tras la muerte de su madre rumana, las trillizas Simona, Irina y Angela se crían en Gran Bretaña e Irlanda, sin saber de su existencia mutua, pero con la intensa sensación de que hay un vacío en sus vidas, una percepción que se desvanece entre sus dedos sin que logren darle sentido. Por eso, cuando ya de adultas una serie de coincidencias las lleva a conocerse, las tres se ven embargadas por la dicha y no tardan en restablecer una relación que nunca debió quebrarse.
  Sin embargo, su encuentro revelará que en sus vidas han acabado atrapadas en las redes de hombres indeseables que amenazan con arruinarlas. Hombres peligrosos que las acechan y chantajean. Conjuradas, las hermanas decidirán ayudarse mutuamente a deshacerse de ellos y de su influencia mortal, sin saber que con ello desatarán una trama sembrada de muertes y traiciones, cuyo desenlace esconde giros insospechados, los despojos de una vida llena de secretos.
   A estas alturas de mi vida lectora, Mercedes Pinto Maldonado ya es una apuesta segura. Después de tantos y tantos libros disfrutados (Pretérito imperfecto, El fotógrafo de paisajes, La última vuelta del scaife, Cartas a una extraña o Mensajes desde el lago), no hay mucho margen a la decepción, así que cuando vi que Libros que hay que leer, El universo de los libros y Adivina quién lee nos proponían leer la nueva novela de la escritora granadina afincada en Málaga, solo tuve que calcular si tendría tiempo para leerla o no, porque tenía claro que la respuesta sería un sí.
   Con todo el lío de la boda, he tardado en leerla más de lo esperado. Y no porque la novela no sea entretenida o te mantenga pegada a sus páginas (que lo es y lo hace), sino porque me ha pillado justo en la semana pre y post boda y el jaleo de vida ha sido monumental. De hecho, pensé que ni llegaría a reseñarla dentro de la fecha acordada. Pero, afortunadamente, aquí estoy y con los deberes hechos.
    La verdad es que la escritora me lo ha puesto fácil: tenía poco tiempo para leer pero cada minuto que pasaba junto a Irina, Ángela y Simona me sabía a gloria. Y quería seguir y seguir leyendo a pesar de que se me cerraban los ojos o tenía algún compromiso; tal es el grado de enganche del libro.
   Y es que Pinto Maldonado juega aquí con los cambios de punto de vista del narrador para generar intriga. Así, la voz narradora en tercera persona omnisciente nos permite conocer, primero, la historia conjunta de las tres hermanas y, después, las individuales, centrando el foco en cada una de ellas en los diferentes capítulos. Hasta que llegamos a uno de los puntos álgidos de la novela: el asesinato anunciado en la sinopsis. Este momento llega más o menos a mitad de la novela y es cierto que, por culpa de la sinopsis, hay una parte que das por supuesta hasta aquí. Pero no es menos verdad que apetece ir conociendo a las trillizas, saber qué fue de ellas, por qué se separaron y qué ha hecho que se vuelvan a encontrar.
   A partir de ese clímax, todo cambia. El narrador omite datos y se va centrando más en el entorno de las trillizas, de modo que sus pensamientos y emociones quedan veladas hasta el final. De este modo, Pinto Maldonado crea una intriga muy bien trabajada porque aunque tú, como lector, ves que se te está hurtando información, eso te hace dudar de lo que se supone que iba a pasar, lo cual hace que tengas muchas ganas de saber lo que realmente ocurrió. Además, va soltando pequeños detalles que logran que vayas sospechando de tus propias anticipaciones sobre el argumento; de ahí nacen muchas de las sorpresas finales y los giros anunciados también en la sinopsis.
    La intriga es, por supuesto, uno de los grandes logros de esta novela pero no menos interesantes resultan la creación de personajes (cada uno con sus peculiaridades psicológicas) y los temas de fondo tratados en ella. Así, Pinto Maldonado nos propone reflexionar sobre la violencia doméstica, la pederastia, las adopciones, los hilos invisibles que conectan a los gemelos y mellizos, la paternidad responsable, el compromiso con quienes amamos, el chantaje o el peso de lo ambiental o lo genético en la forja de nuestra personalidad.
    En definitiva, la autora vuelve a regalarnos un libro muy interesante, lleno de intriga y misterios que resolver y que deja poso por sus personajes y sus reflexiones.
     Nos seguimos leyendo.


Agradezco a la autora que me enviara este ejemplar para su reseña.
   Incluyo este libro en los siguientes retos:
  •  Reto 100 libros70/100

viernes, 8 de septiembre de 2017

"No soy un monstruo", de Carme Chaparro: una absorbente lectura sobre la pederastia y el periodismo

  No soy mucho de leer libros escritos por gente de la tele porque ya llevo unos cuantos descantos, pero tengo una debilidad especial por Carme Chaparro desde hace tiempo, así que me decidí a reseñarlo para Anika entre Libros hace unos meses y hoy traigo hasta el blog mis impresiones.
https://www.planetadelibros.com/libro-no-soy-un-monstruo/221101

Título: No soy un monstruo
Título Original: (No soy un monstruo, 2017)
Autor: Carme Chaparro
Editorial: Espasa Colección: Espasa Narrativa


Copyright:
© Carme Chaparro Martínez, 2017
© Espasa Libros, S.L.U., 2017
Edición: 1ª Edición: Marzo 2017
ISBN: 9788467048964
Tapa: Dura
Etiquetas: asesinos en serie, detectives, género negro, misterio, policiaca, intriga, libros premiados, literatura española, metaliteratura, novela, pederastia, pedofilia, periodismo, secuestros, televisión, thriller, suspense, discriminación sexual, hackers, víctimas, pederastas, investigación criminal, proyecto NeuroQWERTY
Nº de páginas: 336


Argumento:

  La vida de la inspectora Ana Arén da un vuelco cuando un niño desaparece de un centro comercial. Ya ocurrió lo mismo dos años antes y aquel primer niño aún sigue sin aparecer. Por eso luchará con todas sus fuerzas y su empeño para que la historia no se vuelva a repetir.
Premio Primavera de Novela 2017


Opinión:


  Este es el típico libro que, en cuanto lees el título, ya sabes que te va a mentir. O, si no te miente, te hace reflexionar sobre todas esas veces en las que tratamos de justificar lo injustificable, en las que no nos vemos a nosotros mismos como realmente son o en los que estamos rodeados por un ambiente tan depravado que lo nuestro nos parece poco comparado con lo de los demás. Y, la verdad, un poco de todo ello hay en esta novela de Carme Chaparro, ganadora del Premio Primavera de Novela 2017.
  Porque la autora nos pone, ya desde la primera página de su obra, frente a frente con alguien que busca un niño que secuestrar, lo que consigue que te metas en la historia desde el primer primerísimo momento. Además, te obliga a pensar en opciones y, dadas las noticias que vemos un día sí y otro también, tus suposiciones sobre para qué puede querer al niño no son nada agradables.
  El resultado es un desasosiego y una sensación general de náusea que se mantienen durante todo la novela. Es más, diría que se acentúan al final, cuando se descubre quién esa voz y, sobre todo, cuáles son sus motivos para hacer lo que hizo.
  Desde que soy madre, las noticias que afectan a los niños me sacuden por dentro de manera especial y así me ha ocurrido también con este libro en el que se nos presenta a los niños como víctimas, en muchas casos, de los adultos. Víctimas sexuales, víctimas mortales... pero también víctimas del desamor o de la desatención o del egoísmo.
Siendo periodista, está claro que me iba a gustar el entorno televisivo en el que se desenvuelve la trama, más sabiendo que se trata de un medio que la autora conoce al dedillo. Pero no por conocerlo o por estar dentro del entorno lo protege, sino que indaga en su cara más oscura, en la más zafia, en la más ruin.
   Una ruindad que alcanza a algunos de los personajes de la novela. Personajes que, en general, están muy bien trazados e interesan por sí mismos, más allá del papel que desempeñan en la trama principal. En este sentido, me parece que el premio gordo se lo lleva (como, por otra parte, no podía ser de otra manera), la inspectora Arén, cuya trayectoria vital vamos conociendo a lo largo de la obra con bastante profundidad.
  De Ana Arén me ha gustado su fuerza, su entrega y el hecho de que Chaparro la utilice para hablar de la desigualdad de géneros y sobre lo complicado que es para una mujer abrirse camino en un mundo de hombres.
Si los personajes son interesantes, no lo son menos los temas que se abordan en la novela. Desde la maternidad, hasta el desempeño de una profesión; desde la amistad, hasta las relaciones de pareja; desde la importancia de nuestros padres hasta las relaciones que establecemos con nuestros vecinos; desde la entrega a los demás hasta el egoísmo más despreciable; todos ellos van desfilando por las páginas de una novela que tampoco se pierde en análisis o reflexiones sino que va mostrando escenas y dejando cabos que el lector tendrá que ir comprendiendo y atando.
  Y, por supuesto, el gran tema que subyace en toda la obra: la pederastia. En este sentido, me ha resultado muy interesante todo lo que Chaparro cuenta sobre el proyecto NeuroQWERTY y las implicaciones que tiene para la investigación científica y criminal. Solo le pongo una pequeña pega y es que me ha dado la sensación de que explica en demasiadas ocasiones en qué consiste y, al final, se hace un poco pesado.
  Además de las reflexiones y los personajes, el tercer punto fuerte de la novela es su trama, cómo la autora va dosificando la información, cómo va haciendo avanzar el caso al tiempo que nos va contando las vidas de los personajes principales y cómo va manteniendo la intriga y el ritmo necesarios para que la novela se lea casi casi de un tirón.
  Un ritmo de lectura rápido al que también contribuyen la longitud de los capítulos, la sucesión de los acontecimientos y la alternancia de voces narrativas que, ya sea desde la primera persona narrativa o desde la tercera, nos van permitiendo cambiar el foco e ir pasando a través de los diferentes puntos de vista que nos ofrecen en la novela, lo que enriquece mucho la lectura.
  En definitiva, una obra muy entretenida y bien construida, que trata temas interesantísimos y que tiene un personaje principal, Ana Arén, que me encantaría que tuviera continuidad en otras novelas.
    Enlace a la reseña original.
   Nos seguimos leyendo.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

"El día que el mundo amaneció al revés", de Eva Moreno y Cristina Picazo: una divertida historia llena de reflexiones

 http://www.boolino.es/es/libros-cuentos/sigue-tus-suenos/.

Título: El día que el mundo amaneció al revés
Autora: Eva Moreno Villalba
Ilustradora: Cristina Picazo
Editorial: B de Blok
Género: LIJ, novela, aventuras, intriga
Páginas: 120
Publicación: 2016
ISBN: 9788416712236

  La novela ganadora del segundo Premio Boolino de Literatura Infantil. Berto y sus amigos intentan averiguar por qué, de la noche a la mañana, sus padres y todos los demás adultos se comportan como si tuvieran tres años. O más bien, como si se hubieran vuelto totalmente locos. ¿Tendrá algo que ver el extraño humo rosa que sale de la chimenea de la fábrica de juguetes? Con las calles convertidas en campos de batalla, ellos emprenden una aventura llena de peligros y diversión a partes iguales. Y mientras tanto, la persona que está secuestrando a los niños de la ciudad acecha.
   ¡Qué divertido me ha parecido este libro! Divertido... pero también con su mensaje y sus reflexiones. Voy por partes.
     Lo primero que llama la atención, como he dicho, es el humor. Eva Moreno nos presenta aquí la historia de unos niños que ven cómo una mañana el mundo amanece al revés y los padres se comportan como niños. Así que ver a los mayores infantilizados es bastante divertido (y más para un niño) y esta tónica se mantiene durante toda la novela y da bastante juego (y se le puede sacar bastante chicha si hablamos de ello con los lectores).
     Pero a ojos de un adulto, además del puntito divertido me ha dado la sensación de que este ambiente caótico también tiene algo de postapocalíptico, aunque no sea en plan zombi sino en plan infantil. ¿Qué pasaría si todos volviéramos a ser niños y no hubiera nadie que se comportara como adulto? O, dicho de otro modo, ¿qué hacen los adultos que podamos echar de menos? Es un tema que se plantea a lo largo de toda la obra y que me parece fundamental hablar con los niños: sí, vale, los mayores somos unos pesados que siempre estamos diciéndoles lo que hay que hacer y lo que no... pero ¿qué pasaría si no fuera así? En la novela se muestran algunos escenarios en este sentido pero (y esto pensando, cómo no, en un club de lectura infantil) a los niños se les podría invitar a pensar en más, a añadir una escena a la novela en la que se desarrolle más este aspecto, a que hicieran una lista de pros y contras de un mundo sin adultos y, por supuesto, a reflexionar sobre el tema que subyace aquí: los límites. ¿Podemos vivir sin límites? ¿Podemos convivir sin leyes?
   Otro de los grandes temas que plantea esta novela, llena de aventuras y de intriga, es el poder del dinero y el peligro de los avariciosos. ¿Qué puede llegar a hacer alguien por ganar dinero? Me parece que la trama que presenta la  obra en este sentido puede ayudarnos a hablar con los lectores de la avaricia, de la obsesión de determinadas personas por amasar dinero a costa de lo que sea y de los límites de lo moral y éticamente correcto.
    También, y relacionado con esta parte de la trama, se puede hacer pensar a los niños en el consumismo, el márketing, las necesidades que nos crea el sistema y que, en realidad, son falsas; la sociedad de consumo y de la sobreabundancia.
     Por oposición (y también porque es un tema que plantea una de las niñas protagonista), se les puede invitar a pensar sobre un sistema más sostenible, qué podemos hacer para proteger al planeta o qué pasa con quienes no tienen tanto dinero como para vivir en esa sobreabundancia que propugna el consumismo. Asimismo, también se toca, aunque sea tangencialmente, el tema de la crisis económica y social de los últimos años, asunto que también es interesante hacer ver a los más pequeños.
    Todo ello junto a otros temas secundarios pero también de interés, como la valentía, la justicia, la responsabilidad, la amistad, el trabajo en equipo, la solidaridad...
     Me he ido directamente a los temas de fondo porque me ha gustado mucho que un libro mezcle la diversión con la reflexión, pero hay que decir también que el ritmo de la obra es muy bueno, que no decae en ningún momento, que la intriga se mantiene durante todas sus páginas y que está muy bien dosificada y que la sucesión de aventuras (y la mezcla con la reflexión -o la invitación a la reflexión- y el humor) está muy lograda.
    En definitiva, una obra amena y divertida a la que se le puede sacar muy juego y digna ganadora del Premio Boolino 2016.
  Nos seguimos leyendo.    
           http://www.boolino.es/es/libros-cuentos/los-superpreguntones-cuestiones-peliagudas/
http://www.boolinobookbox.es/#tienda-info?promo=juntandomasletr&utm_source=juntandomasletr&utm_medium=blog

domingo, 3 de septiembre de 2017

Soy una #Yincanera

 Tras participar en las primera Yincana Criminal, en la Yincana Histórica y en la segunda Yincana Criminal (todas ellas organizadas por Kayena: Negro sobre Blanco y De tinta en vena), no puedo negar que yo también soy Yincanera. Así que no podía por menos que unirme a esta nueva iniciativa que nos proponen los blogs organizadores.
   Si tú también tienes alma de yincanera, échale un ojo los post de Kayena y Carmina y mira a ver si te animas (¡la primera propuesta es imposible de rechazar!).
   Yo, como mandan los cánones y las bases de la iniciativa, iré enlazando las reseñas que publique dentro de esta propuesta a continuación.
   Nos seguimos leyendo.

sábado, 2 de septiembre de 2017

Balance julio y agosto y #RetoSeptiembre17

  Al final julio fue lo que esperaba (en lo lector, que en lo demás fue genial): pensaba que no trabajaría por la tarde pero al final cambiamos de horario el taller de Libro Escultura que impartí trabajé por la mañana y por la tarde. Así que entre eso y la boda... pensé que no hacía falta ni hacer balance mensual. He preferido hacer ahora un balance bimensual que queda así:
  1. Acabé Persiguiendo a Silvia, de Elisabeth Benavent (me faltaban 345 páginas)
  2. Y leí el final de la bilogía: Encontrando a Silvia, de Elisabeth Benavent (352 páginas)
  3. Princesas Dragón. Criaturas Mágicas, de Pedro Mañas (46 páginas)
  4. Princesas Dragón. Rumbo a Nánabu, de Pedro Mañas (46 páginas)
  5. Elegida por la luna, de P. D. Cast (624 páginas)
  6. Un mal nombre (Dos amigas#2), de Elena Ferrante (560 páginas)
  7. y también Las deudas del cuerpo (Dos amigas#3), de Elena Ferrante (480 páginas)
  8. La noche que Frankestein leyó el Quijote, de Santiago Posteguillo (240 páginas)
  9. El mal camino, de José Vicente Alfaro (432 páginas)
  10. Retrato en sangre, de John Katzenbach (576 páginas)
  11. Pederastas, de Alberto Vázquez Figueroa (336 páginas)
  12. El laberinto del hindú, de José Vicente Alfaro (497 páginas)
  13. Un café a las seis, de Pilar Muñoz Álamo (181 páginas)
  14. Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez (200 páginas)
  15. Cuando aparecen los hombres, de Marian Izaguirre (392 páginas)
  16. El día que el mundo amaneció al revés, de Eva Moreno (120 páginas)
  17. El mapa de las prendas que amé, de Elvira Seminara, para Anika entre Libros (200 páginas)
  18. Y  me ha dado tiempo también a avanzar bastante en La niña perdida (Dos amigas#4), de Elena Ferrante (llevo 435 páginas)

  No sé qué tal se dará septiembre porque por fin llega el día de la boda y sé que voy a pasar días enternos sin leer pero aún así quiero:
  1. Acabar La niña perdida (Dos amigas#4), de Elena Ferrante (me faltan 109 páginas)
  2. Leer Bis, de Jorge Gómez Soto y David Fernández Sifres,  para Anika entre Libros (120 páginas)
  3. Fuera de burbuja, de Belén Gopegui, también para Anika entre libros (192 páginas)
  4. Mentira, de Care Santostambién para Anika entre libros (252 páginas)
  5. Verdad, de Care Santostambién para Anika entre libros (268 páginas)
  6. Más allá del invierno, de Isabel Allende, también para Anika entre libros (352 páginas)
  7. Una de tres, de Mercedes Pinto Maldonado, para la lectura conjunta que han organizado Libros que hay que leer, Adivina quién lee y El universo de los libros (497 páginas)
  8. Y tampoco he podido resistirme a la lectura simultánea de El músico de la lluvia, la nueva novela de Mar Mella, así que el lunes empezaremos a leerla (523 páginas)
  9. Y acabo con Mujeres que compran flores, de Vanessa Montfort (448 páginas)
  Son 2.491 páginas... a ver si me da tiempo a todo.


BALANCE DE RETOS

  Poco a poco, sigo avanzando en mis retos:

  • Reto 100 Libros63/100 -> 63%
  • Reto Genérico: 32/40 -> 80%
  • Reto 25 españoles: 25/25->100% ¡RETO SUPERADO!!
  • Reto Libros Olvidados: 11
  • Reto Jane Austen (reto bianual)2/8->25%
  • Reto Autores de la A a la Z: 19/26 -> 73%
  • Reto Serendipia Recomienda: 2/3 -> 66%
  • Reto Sabuesos4
  • Reto Juegos del Hambre0/3->0%
  • Reto Libros Autoeditados 3/8->38%  
  
   Nos seguimos leyendo.

jueves, 24 de agosto de 2017

"Un café a la seis", de Pilar Muñoz Álamo: una historia intimista y maravillosa



Título: Un café a las seis
Autora: Pilar Muñoz Álamo
Editorial: autopublicado
Género: novela contemporánea, intimista, romántica
Páginas: 183
Publicación: 4/7/2017
ASIN: B073R3ZSJ3

  «No menosprecies el poder de la imaginación, también puede destruirte».
  Raquel se dispone a acudir a una cita de compañeros de promoción organizada por su amiga Lourdes después de 25 años, aunque en el fondo siente que no debería ir; una parte del pasado, que no la ha dejado vivir en paz, podría estar esperándola en el hotel donde tendrá lugar la celebración.
Ansía ese encuentro tanto como lo teme. Porque aquello de lo que ha estado alimentándose a lo largo de su vida podría dejar de ser real. O atraparla para siempre.
  Unas veces, no podemos huir del pasado. Otras, no deseamos escapar de él.
  «Un café a las seis» es una historia intensa, emotiva, reflexiva, visceral. Una historia escrita con el corazón. De las que te hacen sentir.
   Me gusta Pilar Muñoz. Sus historias me llegan, a pesar de que soy consciente de que es dificílismo empatizar con personajes como los de Los colores de una vida gris o con algunos de ¿A qué llamas tú amor? Pero creo que una de las razones por las que me gusta es esa: me parece valiente apostar por personajes que no van a caer bien al lector, con los que no va a sentirse identificado, con los que es difícil lidiar durante las páginas en las que convivimos con ellos.
    En su última (hasta el momento) novela, no he encontrado personajes con estas características pero, aún así, no siento que la autora haya perdido su esencia. Quizá es que esta radica no en hacer personajes incómodos sino en ahondar en la condición humana con rotundidad y profundidad.
    En este caso, Muñoz Álamo nos pone frente a una mujer de mediana edad que hace repaso de lo que ha sido su vida hasta el momento y se da cuenta de que se ha traicionado a sí misma (o la Raquel joven) renunciando a muchos de sus sueños y objetivos. Y aunque es verdad que en algún momento le dirías a la protagonista: "pero, chiquilla, ¿cómo has llegado hasta aquí? ¿Cómo no has roto con esta vida anodina que llevas antes?" es fácil empatizar con ella y, sobre todo, comprender sus razones, porque, en el fondo, a todos nos pasa alguna vez: empiezas a hacer pequeñas renuncias que se convierten en grandes, te dejas llevar por una rutina que te absorbe y te impide, incluso, reflexionar sobre tu propio día a día... y cuando te quieres dar cuenta, el camino que has ido eligiendo (o más bien, siguiendo, casi sin capacidad de elección) te ha alejado de tus metas hasta hacer de ti una persona que no eres.
    Me ha gustado mucho la reflexión sobre la diferencia entre la juventud y la madurez y la honestidad para aceptar que no eres la que querías ser. No me ha gustado tanto que el catalizador tenga que ser un hombre, un amor del pasado, pero bueno, algún detonante tenía que haber (y la insatisfacción ya estaba instalada en Raquel desde antes de la excusa que da pie a esa reflexión: la reunión con sus antiguos compañeros de instituto). Y, en el fondo, esta es una novela de amor. Aunque, para mí, es una novela intimista y reflexiva con un toque de amor.
    Un café a las seis también cumple con otra de las características de la autora: la reflexión sobre temas variados. Así, además de presentarnos con eficacia y verosimilitud esta crisis de los cuarenta y sus consecuencias, Muñoz Álamo hace pensar al lector sobre la educación que damos a nuestros hijos, sobre qué va a ser de ellos cuando tengan que salir solos al mundo con los mimbres que les hemos dado (si es que son capaces de hacerlo, dada la sobreprotección generalizada actual), sobre las diferencias entre nuestros sueños y la realidad, sobre la traición a uno mismo, sobre los sueños frustrados, sobre la fatalidad que a veces cambia nuestro destino casi sin darnos cuenta, sobre el valor de los amigos, sobre el tedio de la rutina y la infelicidad de un matrimonio y una vida familiar que no te satisfacen, sobre consumir nuestras vidas con el piloto automático puesto y sin pensar en lo que realmente queremos hacer con ellas, sobre el miedo a arriesgarse, sobre el terror a salir de lo que no nos hacer feliz solo por la incertidumbre de perder nuestros puntos de apoyo, por el pavor a lo bueno por conocer.
    Más allá de los temas de fondo planteados, la novela tiene un buen ritmo, mantiene su intriga y, además, tiene unos cuantos giros interesantes que ahondan más en la historia y, sobre todo, permiten un desarrollo mayor de los personajes, convirtiéndolos en humanos y profundos.
  Y he dicho antes que me hubiera gustado que el catalizador que hacer salir a Raquel de su situación no hubiese sido un hombre pero he de decir que el desarrollo de la trama amorosa me ha gustado mucho y que el final (del que no voy a decir nada, por motivos obvios) pone en valor la catadura moral de una y otro.
    Así pues, Muñoz Álamo nos regala una historia llena de emociones, reflexiones y zarpazos de la vida que nos permite reflexionar sobre nuestra propia trayectoria y el valor de nuestros propios sueños.
     Nos seguimos leyendo.
   Incluyo este libro en los siguientes retos:
  •  Reto 100 libros56/100
  •  Reto Genérico: 30 (2/2 autoeditados)/40
  •  Reto Autores de la A a la ZÑ 18/26
  •  Reto indies2/8

lunes, 21 de agosto de 2017

"El laberinto del hindú", de José Vicente Alfaro: una aventura llena de intriga y perfectamente ambientada



Título: El laberinto del hindú
Autor: José Vicente Alfaro
Editorial: autopublicado
Género: novela histórica, ficción histórica, aventura
Páginas: 329
Publicación: mayo 2017
ASIN: B071P7CR29

  La antigua India… Siglo V de nuestra era.
  La dinastía Gupta gobierna sobre la civilización más avanzada del mundo en aquella época, teniendo en cuenta que el Imperio romano se encontraba ya en plena decadencia y que China atravesaba un momento difícil. Su soberano, el emperador Kumaragupta, debía garantizar la seguridad de su pueblo frente a los ataques externos, a la vez que se enfrentaba a los demonios internos que atormentaban su propia existencia.
  Al mismo tiempo, dos niños sin pasado llegan a la capital del imperio obsesionados con una idea que solo ellos conocen. Madhuk y Sarasvati son hermanos, carecen de estudios y no poseen ninguna pertenencia. Con todo, estarán dispuestos a hacer lo que sea para sobrevivir.
  Sumérgete en una historia repleta de aventuras e intrigas palaciegas, donde la sociedad se organizaba en torno a un rígido sistema de castas y al dictado de los Vedas, que condicionaban por completo el discurrir del pensamiento hindú.
   Interrumpo mis vacaciones blogueriles para publicar dos reseñas que quiero que vean la luz antes de que termine agosto. Empiezo por la de esta novela porque con ella participo en la lectura conjunta organizada por Libros que hay que leer y las bases exigen reseñar la obra antes del 31 de agosto si es que uno quiere participar en el jugoso sorteo que ha organizado Laky (y yo quiero). Así que allá voy.
  Después de leer Bajo el cielo de los celtas y El último anasazi, no dudé en participar en la lectura conjunta de la que hablaba antes porque José Vicente Alfaro ya me ha conquistado. Y eso que yo no soy muy de novela histórica pero, no sé, la de este autor me resulta diferente. Quizá porque no enreda demasiado las tramas (son sencillas pero muy interesantes. Y variadas, porque siempre hay unos cuantos personajes cuyas vivencias se van superponiendo, lo que permite una mayor visión de conjunto y mayor nivel de intriga). Quizá porque se remonta a tiempos y culturas poco exploradas literariamente. Quizá porque introduce la documentación que ha necesitado para construir sus historias sin alardes y de una forma amena y muy didáctica. Quizá porque sus personajes parecen reales, cercanos, humanos, porque es fácil empatizar con ellos, porque acabas queriéndolos. Quizá.
    Sea como fuere, estos son los aspectos que me gustan de las novelas de Alfaro y que he vuelto a encontrar aquí. Me llevé El laberinto del hindú a la playa y lo devoré en un par de días. Y es que el autor sabe mantener el interés, te va envolviendo poco a poco en el exótico mundo de la India y va logrando que te intereses por los destinos de los personajes que se van desarrollando ante tus ojos.
   En este caso, además, juega con la estructura para dar un giro que yo fui intuyendo a medida que fui leyendo pero que, al principio, pasa un poco desapercibido. Así, crea una cierta intriga sobre los personajes principales que contribuye a aumentar tus ganas de leer, aunque lo que te va contando sobre ellos en cada página ya dan ganas de seguir avanzando por sí solo.
    Alfaro sabe crear, como decía, personajes cercanos que, a pesar de sus defectos (afortunadamente, todos los tienen; no hay nadie perfecto, todos son muy humanos y cometen sus fallos) engatusan al lector para que quiera continuar profundizando en la historia.
    Más allá de la trama (interesante y bien construida), el autor nos invita a reflexionar con él y con los personajes sobre cuestiones como la guerra, si todo es lícito por lograr o mantener el poder, si las cuestiones territoriales pesan más que las personas, si las acciones buenas son recompensadas y las deplorables, castigadas; sobre la venganza, el amor, la amistad, la fraternidad, el espíritu de superviviencia, la familia, las clases sociales, la desigualdad... Y lo mejor es que lo hace enfrentando puntos de vista o, por lo menos, formas diferentes de encarar cada una de esas cuestiones. Así el lector puede sacar sus propias conclusiones.
    El laberinto del hindú, sin ser una novela trepidante, está llena de aventuras, de incidentes, de sucesos que van ocurriendo y que van aumentando el interés de la obra. Pero, además, esas incidencias se van mezclando magistralmente con las descripciones de los lugares y las gentes, de la Historia y las historias, hasta conseguir una ambientación que, para mí, es otro de los grandes éxitos de Alfaro.
   Así pues, El laberito del hindú es una novela sólida, bien construida, con unos personajes muy solventes, que cumple el doble objetivo de mostrarnos una cultura tan diferente y lejana al tiempo que entretiene e intriga y que plantea temas de fondo más que interesantes.
     Nos seguimos leyendo.
   Incluyo este libro en los siguientes retos:
  •  Reto 100 libros59/100
  •  Reto Genérico: 22 (1/2 exóticos)/40
  •  Reto Autopublicados3/8

jueves, 3 de agosto de 2017

Cerrado por vacaciones

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  En los cinco años que llevo manteniendo vivo este blog nunca me había cogido vacaciones blogueriles pero este año las necesito. No tengo tiempo para actualizar (ni para leer) todo lo que me gustaría así que prefiero dejarlo en stand by durante unas semanas y retomarlo más tarde. No sé si será en septiembre o ya en octubre, cuando la boda haya pasado y retomemos la actividad diaria habitual. A ver cómo se va dando. Mientras tanto, lee y disfruta, que yo intentaré hacer lo mismo.
Nos seguimos leyendo.
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