martes, 24 de febrero de 2015

"Bienvenidos a la cocina", de Inés Ortega: el mejor comienzo para una relación duradera

http://siruela.com/catalogo.php?id_libro=2532&completa=S


Título: Bienvenidos a la cocina
Autora: Inés Ortega
Editorial: Siruela
Género: ensayo, recetario
Páginas: 220
Publicación: 3/9/2014
ISBN: 978-84-16208-20-3

  Bienvenidos a la cocina es una invitación para que vivas y disfrutes de la cocina y de la gastronomía. Descubre 114 recetas que te sorprenderán y algunos trucos y secretos para compartir con quien tú quieras, para lucirte con tus padres, para darte un capricho o simplemente para ver de lo que eres capaz con unos pocos ingredientes y algo de creatividad.
  No importa si eres un novato con curiosidad o un experimentado cocinillas, en este libro Inés Ortega te da recetas para todos los niveles: desde canapés de camembert y tomate hasta raviolis de salmón con salsa de puerros, o una sabrosa hamburguesa de pollo con mayonesa de pimiento acompañada de un refrescante batido de sandía.
  Un recetario lleno de sabores para cualquier ocasión: comidas rápidas, desayunos y meriendas, reuniones con los amigos, cenas románticas o informales, postres y aperitivos. ¡Mucho más que un libro de cocina!
  En cuanto vi este libro entre las novedades de Siruela de finales del año pasado lo deseé porque sabía que lo iba a disfrutar. Crecí con la biblia gastronómica de la madre de la autora, Simone Ortega (ya sabes, el más que famoso 1.080 recetas de cocina que yo creo que está en todas las casas del mundo mundial y que, en mi caso, heredé cuando me independicé, dado el poco gusto por cocinar que tiene mi madre), y me picaba muchísimo la curiosidad saber qué se contaba su hija. Aunque yo ya la conocía, literariamente hablando, gracias a otro libro al que le he sacado mucho provecho últimamente: Cocinar, aprender y jugar. Cuando salió a la venta, la editorial fijó fechas para hacer entrevistas, pero me quedé con las ganas por falta de tiempo. Aun así, espero poder algún día hablar con Inés Ortega, preguntarle muchas cosas y darle las gracias por lo mucho que me ha ayudado a preparar mis talleres.
    Le eché un primer vistazo entonces pero no ha sido hasta este mes cuando le he sacado verdadero partido al libro (y de ahí que lo reseñe ahora): me ha venido de perlas para preparar el taller de Cocina y Literatura que he estado impartiendo en febrero a chicos y chicas de institutos de Azuqueca. Además de hablar de literatura y de inventar cuentos que tuvieran la cocina como protagonista, el primer día estuvimos hablando de los productos y utensilios que toda cocina debe tener y lo hicimos siguiendo las listas que propone Inés Ortega al comienzo de esta obra.
   Porque si algo es este libro es útil.  Ortega se pone en la piel del chef primerizo (joven o no) para ofrecerle un primer capítulo repleto de todos aquellos productos, instrumentos, vocabulario, técnicas y trucos que todo buen cocinero debe tener o conocer. Con un lenguaje sencillo, unos gráficos realmente prácticos y unas fotos e ilustraciones clarificadoras y/o que abren el apetito, la autora resume en las páginas necesarias los rudimentos del mundo gastronómico y da las pautas para elaborar productos base muy útiles y, además, capaces de darle un toque especial a nuestros platos, un chispazo de calidad y originalidad, como aceites aromáticos o salsas.
   Conocidos los rudimentos básicos, Ortega se adentra en la práctica de lo aprendido con una serie de recetas que ella divide en "Desayunos y meriendas", "Recetas rápidas para días de diario", "Cenas de andar por casa", "Reuniones y celebraciones con los colegas", "Sorprende a tu familia" y "Cena para dos". Entre ellas incluye platos vistosos y con una pinta estupendísima que van animando al chef primerizo con diferentes grados de dificultad. Todas ellas están explicadas a la perfección, incluyen tiempo de preparación y para cuántos comensales están pensadas las cantidades. Ortega no olvida salpimentarlas con consejos culinarios o de salud alimentaria, curiosidades o recomendaciones ecológicas, convirtiendo el arte de cocinar en una actividad pluridisciplinar que tenga en cuenta facetas tan diferentes de la persona como su implicación con el cuidado del entorno en el que vive o las proporciones de alimentos y condimentos que garantizan nuestro bienestar.
    Con mucho sentido del humor, cercanía y claridad, Inés Ortega consigue meternos en el universo culinario casi sin que nos demos cuenta. Información básica, consejos, recetas y trucos que llegan al lector sin perder el sentido lúdico (y el toque de magia) que Ortega pone en sus obras (al menos en las que yo conozco). Una obra práctica, útil y muy muy recomendable (¡y divertida!)
     Nos seguimos leyendo.

domingo, 22 de febrero de 2015

Pasando revista a la semana #91

  Esta semana ha sido rarísima para mí. Lucía no tuvo colegio ni el lunes ni el martes y Pablo también pidió esos días de descanso, así que se me ha hecho muy raro ir a trabajar teniéndolos a ellos en casa. Menos mal que mi horario también se había visto reducido porque, al no haber clase, algunas de las actividades que imparto se habían cancelado. Aún así, he llegado al final de la semana más cansada de lo habitual, muy desgastada. A ver si hoy consigo librarme de ese cansancio para empezar la semana con fuerza. Tanta como me va a hacer falta para apuntarme a la cantidad de sorteos interesantes que he visto últimamente y cuyo plazo finaliza la próxima semana.
 

SORTEOS 



  • Me llama mucho la atención el libro que sortea El rincón de Leira así que voy a probar suerte, a ver qué me depara el destino. Tres ejemplares están en juego hasta el 25 de febrero, como puedes ver aquí.
http://cajeraestresada.blogspot.com.es/2015/02/sorteo-de-3-ejemplares-de-andrajos-de.html


  •  La historia en mis libros celebra su ¡sexto aniversario! (¡madre mía! ¡Muchísimas felicidades!) y lo hace con una serie de sorteos muy apetitosos para los amantes de los thrillers arqueológicos, las novelas históricas y de aventuras. Yo me apunto a dos: este, que me ha llamado mucho la atención, cuyo plazo de participación acaba el 25 de febrero (puedes comprobarlo aquí).

http://www.lahistoriaenmislibros.com/sorteo-la-mesa-de-salomon/
  • Y este otro, que finaliza el 1 de marzo y que también tiene una pinta muy muy prometedora. Te dejo aquí el enlace a la entrada de La historia en mis libros en la que se convoca el sorteo, por si a ti también te pica la curiosidad.
http://www.lahistoriaenmislibros.com/sorteo-la-ley-de-los-justos/
  • Varios blogs, entre los que se encuentra O meu Cartafol o Libros, excursiones, exposiciones..., nos animan a participar en el sorteo y lectura conjunta de lo nuevo de Jojo Moyes. Ya me quedé en su día con las ganas de sumarme a la de Yo antes de ti, así que vuelvo a probar suerte, a ver si esta vez los hados me sonríen. El plazo de participación es muy corto, acaba el 27 de febrero, como puedes ver aquí o aquí.
http://omeucartafoldelibros.blogspot.com.es/2015/02/lectura-conjunta-sorteo-uno-mas-uno-de.html
  • Y tampoco se me escapa el otro sorteo que ha convocado Libros, exposiciones, excursiones... Todo el mundo habla maravillas de este libro, así que ¡yo también quiero leerlo! El plazo finaliza el 1 de marzo. Más detalles, aquí.
http://librosyexcursiones.blogspot.com.es/2015/02/sorteo-el-nadador-en-el-mar-secreto.html




SORTEO GANADO


   Dicen que el rumbo de la suerte siempre cambia, es ley de vida, y así me ha ocurrido a mí: la racha tremenda de sorteos ganados que tuve en los últimos meses del año pasado se me ha roto y en lo que va de año "solo" he ganado libros correspondientes a los retos del año pasado, muchos de ellos sin sorteo como tal. Así que me sentí muy feliz esta semana al ver que la suerte me hacía un nuevo guiño gracias a Libros que hay que leer y a su sorteo cumpleañero. ¡Mil gracias!


#RETODEESTASEMANA


   Esta semana se acaba febrero y me veo, otra vez, con un montón de libros del reto mensual sin leer. En fin, febrero no ha sido un buen mes lector para mí. Empezando por esta misma semana, en la que no he cumplido mis propósitos. Había pensado acabar Odio, amistad, noviazgo, amor, matrimonio el lunes y me ha durado hasta el miércoles, así que no he podido empezar todavía  Lo que no se dice. Sí he leído Las hojas de Julia, de María Jeunet, aunque al final la lectura se retrasó, pero yo no podía demorarlo porque para esta semana tengo dos lecturas conjuntas más: la de The storied life of A. J. Fikry, que hemos convocado El lado frío de mi almohada, From Isi, Hojas de Alisio y Tiempo entre lecturas, y la de La confesión de Constanza, de Christophe Paul, organizada por Leer es viajar, aunque al final el plazo del sorteo se amplió una semana más y la lectura también podría retrasarse. Y, para colmo, tampoco he terminado aún Crímenes exquisitos aunque lo tengo a punto de caramelo aunque sí he acabado Bienvenidos a la cocina, de Inés Ortega, que me ha venido de perlas para hacerles una introducción a los chicos y chicas del Taller de Cocina y Literatura que he estado impartiendo en febrero.
  Total, que esta semana leeré The storied life of A. J. Fikry (aunque no lo acabaré esta semana, que leer en inglés exige mucho más tiempo del que yo puedo emplear en una semana), Lo que no se dice y, si no hay contraorden, La confesión de Constanza.


ENTRADA MÁS LEÍDA ESTA SEMANA

  
 La entrada más visitada de esta semana se merece una gran ovación porque habla de un libro muy original que me encantó: Feliz feroz. Y se ve que el estreno de la película basada en 50 sombras de Grey ha resucitado el interés por la novela erótica porque a continuación se sitúan dos reseñas antiguas de obras encuadradas en este género: Las edades de Lulú y Delta de Venus. Qué ecléctico me ha quedado el ranking hoy, ¿no?

  La semana que mañana comienza el blog hará hueco a géneros diferentes, más allá de la novela; espero que disfrutes de las reseñas que he preparado. Y, además, un libro infantil que me enamoró. Maravilloso. Tierno. Alucinante. Y hasta ahí puedo leer.



NUEVOS HABITANTES

  
 Esta semana no he recibido ni comprado ningún libro nuevo. Me estoy preparando para lo que llegará dentro de dos semanitas... Pero a mí estantería digital sí ha llegado un nuevo habitante: uno de los kindle flash de hoy, con el que espero estrenarme con Gabri Ródenas del que tantas cosas buenas he leído/oído.
   
 ¡Feliz semana!
  Nos seguimos leyendo.

viernes, 20 de febrero de 2015

"El guardián invisible" (Trilogía del Baztán#1), de Dolores Redondo: el inicio de una trilogía sorprendente

   Repasando el domingo las reseñas que he elaborado para Anika entre Libros me di cuenta de que aún no había traído hasta el blog la de la primera entrega de la Trilogía del Baztán. ¿Pero cómo he podido retrasarme tantísimo? No tengo ni idea, pero ahora mismo saldo cuentas con Dolores Redondo. Y aprovecho para enlazar la entrevista que le hice, también para Anika, al hilo de esta primera novela.


El guardián invisible. Trilogía del Baztán 1 Título: El guardián invisible. Trilogía del Baztán 1
Título Original: (El guardián invisible, 2012)
Autor: Dolores Redondo
Editorial: Destino
Colección: Áncora y Delfín


Copyright:
© Dolores Redondo, 2012
© Ediciones Destino, S.A., 2013
Edición: 1ª Edición, Enero 2013
ISBN: 9788423341986
Tapa: Blanda
Etiquetas: criminales, criminología, asesinos en serie, folklore, género negro, investigación, policiaca, literatura española, mitología, novela, sagas, trilogías, thriller, Navarra, Pamplona, mitología vasca, mitología navarra, diosa Mari, ttartalo, enfermedades mentales
Nº de páginas: 435

Argumento:

La inspectora de homicidios de la Policía Foral Amaia Salazar regresa a su Elizondo natal para investigar el asesinato ritual de dos jóvenes halladas muertas en el entorno del valle del Baztán con una serie de rasgos distintivos del asesino muy marcados, personales y llamativos. Además de hacer frente a la investigación del caso, Amaia se las tendrá que ver con la mitología, las creencias y las costumbres más arraigadas del lugar y la pugna entre modernidad y tradición, al tiempo que verá cómo regresan a su vida y a sus sueños los demonios del pasado que creía enterrados y olvidados. 


Opinión:

  Dicen que los recuerdos son como las cerezas: coges un par y una guirnalda de ellas salen enlazadas en las primeras. Con las personas ocurre lo mismo: te adentras en la vida de una de ellas y, casi sin darte cuenta, te has metido en un universo lleno de historias, pasados y secretos. Al menos, es lo que ocurre en El guardián invisible: abres el libro y te sumerges ya desde la primera línea en la investigación del asesinato de dos chicas, más cercanas a la niñez que a la juventud, y, en el párrafo siguiente, en la de Amaia Salazar, la inspectora encargada del caso. Primera página y ya tienes entre las manos tres vidas enlazadas por el azar y la crueldad de una cuarta vida (aún desconocida) capaz de perpetrar una suerte de crímenes purificantes que sobrecogen dentro y fuera del libro.
  A esas cuatro vidas se van sumando otras: la faceta en pareja de Amaia y su afán por ser madre, sus terrores nocturnos, las que componen el entorno de las dos víctimas, las de los cadáveres que van apareciendo en la cuenta particular del asesino en serie, las de quienes ayuda a Amaia en la investigación... Una investigación que se llevará a cabo en Eliozondo, el pueblo del que es originaria la inspectora, por lo que su familia (sus hermanas, sus cuñados, sus tías, su pasado...) también se irán agregando a esa ristra de vidas entrelazadas que vamos conociendo a lo largo del libro. Y lo mejor es que el narrador omnisciente hace parada en buena parte de ellas, contándonos sus terrores y miserias, sus pequeñas alegrías y sus grandes secretos.
Porque si algo hay en esta novela son secretos. Unos relacionados con la investigación y otros con la vida personal de Amaia. Secretos tan bien guardados que han quedado enterrados, pero su regreso a Elizondo no tardará en volver a sacarlos a la luz.
  Dolores Redondo hilvana a la perfección la faceta personal de la inspectora con los pasos que va dando la investigación, ofreciendo al lector una visión de conjunto que va más allá de los límites de lo meramente policial, haciendo que esta novela mezcle lo puramente criminal con otras historias no menos terroríficas.
  Tan bien enraizados como estos dos ejes argumentales están la investigación policial y uno de los elementos menos frecuente en la novela negra al uso (centrada en lo específicamente real) y que da al libro un tono diferente: el elemento fantástico. Todo el texto juega con los límites entre lo real y lo inventado, lo real y lo soñado, lo real y lo creído desde tiempos ancestrales. Pero este juego está perfectamente integrado en una reflexión más amplia sobre las fronteras entre la religión, la tradición, la superstición, la mitología local, los ritos paganos y la superchería y cómo, en muchos casos, unos van derivando en otros a lo largo de los siglos y los tipos de sociedades. De esta manera, Redondo va creando un clima que va inculcando en el lector la idea de que todo puede ser posible, va abriendo su mente de forma natural, uniendo pasado y presente, de tal modo que cuando los diferentes elementos mágicos van entrando en el argumento, el lector no se sobresalta, no chirría, la trama fluye por donde debería fluir. Respecto al proceso de investigación desde el punto de vista técnico, ese elemento mágico está representado por ese instinto del que hablan varios de los personajes, ese pálpito que aunque, en principio, pueda pensarse que tiene poco que ver con lo científico, lo medible, las pruebas y las evidencias, sí tiene un soporte teórico más allá de la mera intuición personal: como bien apunta Iriarte, esa percepción que tenemos de los demás se basa en la comunicación no verbal, los gestos, las primeras impresiones, las mentiras sociales... Aspectos, efectivamente, subjetivos pero que tienen también un componente socialmente objetivo.
  A la natural integración entre lo real y lo fantástico contribuye el escenario en el que la autora sitúa la acción: la Navarra rural. Ese valle y esos pueblos en los que se han creído determinadas cuestiones desde hace siglos, en los que se ha creado una mitología propia que ha servido a los hombres y a las mujeres para sobrevivir en un entorno duro. Redondo remansa la acción describiéndonos paisajes naturales y entornos rurales con tanta viveza que de verdad te parece estar viéndolos. 
  La naturaleza, su perfección, su variedad, su belleza, su preservación... se convierten en uno de los temas centrales de la novela, un escenario de lujo (casi un personaje más) que también sirve a la autora para reflexionar sobre la oposición campo/ciudad, sobre la vuelta a los orígenes, sobre el paso de la niñez a la edad madura, sobre las tradiciones de toda la vida y sobre la pugna ancestral entre los vientos nuevos y la antigua forma de hacer las cosas. Ese debate por la preservación de la inocencia, de lo tradicional, de la esencia de los pueblos aparece tanto en las conversaciones, como en las reflexiones y, por supuesto, se convierte en el pilar que sostiene el caso policial.
  Este debate abre la puerta narrativa para que se cuele por ella la historia y la mitología, disciplinas que, junto con la psicología, la zoología o la química apuntalan teóricamente la creación novelística. Dolores Redondo hace mucho hincapié en el trazado psicológico de los personajes. Por eso, ahonda en las carencias de la inspectora Salazar, en el eje personal, y en los perfiles psicológicos de las víctimas y el posible asesino, en el eje policíaco. Otro elemento que me parece especialmente atractivo en el conjunto de la novela y que guarda mucha relación con determinadas series de televisión a las que el texto alude explícitamente, aunque lo haga de manera genérica, sin citar títulos concretos.
   Temporalmente, esos dos ejes argumentales de los que venimos hablando marcan dos tiempos diferentes dentro de la novela. Aunque los parlamentos de determinados personajes nos van permitiendo reconstruir hechos ocurridos antes del momento en el que empieza la obra, hay un fecha marcada explícitamente relacionada no con el eje policíaco sino con el personal: la primavera de 1989, cuando Amaia tenía 9 años y tuvo lugar el suceso que ha querido enterrar desde entonces. Pasado, presente y un futuro adelantado por las cartas del tarot se unen en un solo punto del tiempo y del espacio para dar sentido a la existencia de Amaia, para romper el dique que venía conteniendo su mente desde hacía demasiado tiempo y dar rienda suelta, así, a una vida. Su vida.
   Además de todos estos temas, la autora también pone sobre el mantel otras cuestiones como el ejercicio de la autoridad con los subordinados o las dificultades para abrirse camino de la mujer en el entorno laboral, sobre todo en un medio profesional tan cerrado como el policial. Y me ha llamado especialmente la atención la presencia de ciertos simbolismos (presentes en casi todas las novelas criminales, relacionados con el mensaje que el asesino quiere transmitir con sus actos), la frecuente referencia a los gestos (incidiendo en eso que decía antes: en la percepción, la intuición, los pálpitos personales) y la constante presencia de los olores: Amaia está continuamente percibiendo olores y el narrador nos los va transmitiendo. La naturaleza, los perfumes, su antiguo hogar, el obrador... todo huele y ese olor tiene un significado para Amaia. Dicen que oler es recordar, que nuestra memoria olfativa es capaz de devolvernos a la mente episodios y sucesos totalmente olvidados; Amaia demuestra que es verdad.
   En definitiva, una novela llena de matices, con una idea de fondo que sustenta una trama policíaca muy sólida y acertada, una perfecta construcción de personajes basada en principios psicológicos, un desarrollo bien medido y estructurado y esa rama argumental que ahonda en los misterios insondables del alma humana, del alma de Amaia y su familia, de lo más atractiva y sorprendente. Una novela escrita con un estilo ágil y cuidado que atrapa al lector  y que cuida de él durante su lectura como un basajaun lo haría del bosque: con mucha atención, seguridad y cariño. Aunque los rincones en los que nos adentra sean tan oscuros como el corazón del valle de Baztán
   Nos seguimos leyendo.

miércoles, 18 de febrero de 2015

"Feliz feroz", de El Hematocrítico: liberando al lobo de su ferocidad

http://www.anayainfantilyjuvenil.com/core.php?opcion=ficha&codigo_comercial=1556165


Título: Feliz feroz
Autor: El Hematocrítico
Ilustrador: Alberto Vázquez
Editorial: Anaya
Género: literatura infantil (a partir de 6 años)
Páginas: 72
Publicación: 17/14/2014
ISBN: 978-84-678-6133-4


  La hermana de Lobo Feroz está muy preocupada porque su hijo no es feroz, es buenísimo. Feroz la tranquiliza y le dice que lo mande a su casa, que él se va a encargar de convertirlo en un verdadero lobo feroz. Lobito visita a su tío e intenta hacer lo que él le pide, aullar fieramente, cazar conejitos, asustar a Caperucita, comerse a la abuelita..., pero siempre lo estropea: se sienta a comer una ensalada con los conejitos, se hace amigo de Caperucita y toma el té con la abuelita. El colmo será cuando prepare un pastel de zanahoria.
  Ya he dicho más de una vez que me encantan los cuentos (y los libros en general) que subvierten tópicos, argumentos, clichés y modelos tradicionales. Creo que mis alumnos del taller de escritura creativa empiezan a conocerme bien y, quizá por eso, uno de ellos (gracias, Ignacio) me prestó este libro que me ha encantado.
    Porque Feliz feroz cumple a rajatabla la premisa de su título y nos presenta un lobo que debería ser feroz pero que prefiere ser feliz. Y  por muchos intentos que haga su tío, un (el) auténtico Lobo Feroz, nada le hará cambiar su manera de ser. Ni la tradición, ni la presión familiar, ni el peso de los cuentos, ni el deber de su raza, ni lo que los demás esperan de él. Como comprenderás, más allá de la subversión, me encanta el mensaje de fondo que lanza (o que yo he leído en él, que ya sabes que esto de las lecturas es un tema muuy personal): sé tú mismo. No hay nadie como tú, así que mantén tu forma de ser, si realmente crees que no hay nada malo en lo que estás haciendo y que es la manera correcta de hacer las cosas, por mucho que sorprendas a los demás o por mucho que rompas con lo que los demás esperan de ti.
    Lo mejor de este libro, más allá de este mensaje, es su humor. Muchas veces, la subversión del modelo ya resulta cómico por sí mismo, pero me parece que esta historia está llena de humor, más allá de la ruptura del tópico. Cada situación está hecha para sorprender desde la sonrisa (o desde la risa, o desde la carcajada, alguna se escapa sin control durante la lectura, por lo menos a mí me pasó), desde el buen rollo, desde la crítica positiva a un modelo impuesto.
   Me ha encantado el desarrollo, el constante juego con los cuentos tradicionales, la tenacidad tanto de Lobito Feroz como de su tío (aunque vayan en direcciones opuestas) y la sorpresa y el humor de cada "aventura". Pero no solo eso: la historia también está, creo yo, magníficamente bien rematada, con un final que juega con lo inesperado, con el quién acabará convenciendo a quién y con el cierre que el autor da a unos personajes entrañables como ellos solos. 
    Una historia a la que le van como anillo al dedo las ilustraciones de Alberto Vázquez, tan llenas de color, tan plenas de detalles, tan a favor del desarrollo del argumento (tanto, que a veces completan sus silencios). Desde luego, todo un acierto, en fondo y forma.
     Nos seguimos leyendo.


lunes, 16 de febrero de 2015

"El gran frío", de Rosa Ribas y Sabine Hofmann: Ana Martí en la España más profunda

http://siruela.com/catalogo.php?id_libro=2485&completa=S


Título: El gran frío
Autoras: Rosa Ribas y Sabine Hofmann
Editorial: Siruela
Género: Novela negra, policíaca
Páginas: 312
Publicación: 18/06/2014

ISBN: 978-84-16120-64-2

Febrero de 1956. El invierno está siendo terrible, el más frío en España desde hace décadas. Esto no será un obstáculo para que Ana Martí, ahora reportera de un popular semanario de sucesos, acuda a un remoto y aislado pueblecito del Maestrazgo aragonés para cubrir el caso de una niña a la que han brotado los estigmas de la Pasión. El cura y el alcalde la reciben encantados ante la idea de que su “santita” se haga famosa en todo el país. Pero ni don Julián, el escéptico cacique del pueblo, ni la mayoría de los habitantes comparten sus simpatías hacia la forastera. Solo Mauricio, un pobre chico discapacitado, la  inteligente y extraña niña Eugenia y la atormentada viuda que hospeda a Ana parecen dispuestos a hablar con ella. Pronto su olfato de periodista le dice que el caso de Isabelita no es el único suceso extraño que acontece en Las Torres... El recuerdo de una niña muerta años atrás en misteriosas circunstancias, el fanatismo religioso y el frío glacial y la nieve que amenazan con dejar al pueblo incomunicado son el telón de fondo de la intrigas de El gran frío, un impactante thriller sobre los más bajos instintos de la condición humana que es a la vez un extraordinario retrato de la cruda realidad de la España rural en los años cincuenta.
   Disfruté mucho con Don de lenguas y he vuelto a hacerlo con El gran frío, aunque se trata de dos novelas muy diferentes entre sí. Obviamente, tienen muchos puntos en común: la prosa cuidada y eficaz de Rosa Ribas y Sabine Hofmann, la protagonista (la periodista Ana Martí), el fiel retrato de una época (el Franquismo), la precisión en el detalle o la capacidad para dosificar la intriga y mantener al lector interesado en lo que está leyendo.
   Pero en esta segunda novela protagonizada por Ana Martí el peso de Beatriz, la docta prima de la periodista, es muchísimo menor (y, por lo tanto, el peso de la filología y la lingüística también decrece, aunque hay guiños a estas áreas que me han encantado, como la referencia a cómo se crean las tonadillas infantiles) y el caso investigado tiene menos que ver con lo puramente criminal para adentrarse en el terreno de lo religioso, o lo pseudorreligioso, lo sobrenatural y lo milagroso. Y también lo supersticioso.
    Las autoras (que, hay que decirlo, escribirán a cuatro manos pero tienen tal grado de compenetración que es imposible distinguir dos autorías en vez de una única) nos sitúan cuatro años después de los sucesos narrados en Don de lenguas. Muchas cosas han cambiado en la vida de Ana Martí (tuvo que dejar La Vanguardia y trabaja ahora para El Caso) pero otras no lo han hecho tanto: no se ha cansado de luchar por ocupar un lugar digno en su profesión ni por conseguir la vida que quiere vivir, lejos de los cánones de la época para una mujer de su edad y condición (es decir, un matrimonio, unos hijos y una dedicación exclusiva al hogar).
    Ribas y Hofmann nos sacan, en este caso, de Barcelona y nos trasladan a un perdido pueblo de la España más profunda: Las Torres, en Teruel. Un entorno que se convierte en uno de los protagonistas más de la novela, con su cerrazón, las relaciones que se establecen en sus calles y, sobre todo, el gran frío que ha de soportar Ana. Un frío azota a toda España pero que castiga especialmente a la zona del Maestrazgo en el que se ubica esta pequeña localidad. Un frío que se nota en las calles y en la piel pero que también es capaz de convertir en hielo algunos corazones y de enfriar el trato hacia la intrusa.
   Máxime si esa intrusa pretende investigar sobre el tesoro del pueblo: Isabel, la santina, una niña en la que han aparecido los estigmas de Jesús y cuya veracidad tendrá que comprobar Ana. La periodista se verá, así, inmersa en una trama que aúna fe, egoísmo, silencio, ignorancia y abuso de poder para ofrecernos una historia llena capaz de causar pavor por su dureza y de dejar el corazón del lector tan congelado con las calles de Las Torres.
    Literariamente, el pulso de El gran frío es magnífico, la ambientación es espectacular y la trama está perfectamente imbricada. Pero desde el punto de vista humano, la segunda novela de Ribas y Hofmann remueve conciencias, siembra la reflexión sobre la España más oscura (por la época pero también por el entorno) y es capaz de sobrecoger con una historia con tan pocos inocentes. Una novela, pues, interesante como creación literaria pero, sobre todo, como reflejo de la condición humana, su falta de límites y su carencia de escrúpulos. 
    Nos seguimos leyendo.



Agradezco a Siruela el envío de este ejemplar.

   Incluyo este libro en los siguientes retos (2014):
  •  Reto 100 libros: 70/100
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