viernes, 17 de noviembre de 2017

"El color de los ángeles", de Eva Díaz Pérez: un fabuloso retrato de Murillo

   Eva Díaz Pérez me consuitó hace ya años con El sonámbulo de Verdún, así que cuando ofrecieron su última novela para reseñarla para  Anika entre Libros, no me lo pensé. Y, una vez más, no me ha decepcionado.


Título: El color de los ángeles
Título Original: (El color de los ángeles, 2017)
Autor: Eva Díaz Pérez
Editorial: Planeta Colección: Autores Españoles e Iberoamericanos


Copyright:
© Eva Díaz Pérez, 2017
© Editorial Planeta, S.A., 2017
Edición: 1ª Edición: Mayo 2017
ISBN: 9788408171126
Tapa: Dura
Etiquetas: familia, ángeles, aprendizaje, arte, biografía novelada, religión, histórica, literatura española, novela, pintura, prostitución, pintores, siglo XVII, Sevilla, la peste, homosexualidad, prostitución masculina, fe y creencias, arcángeles, pintura religiosa, Murillo
Nº de páginas: 352


Argumento:

  El reposo obligado, tras caerse de un andamio mientras pintaba, devuelve a la memoria del maestro pintor Murillo buena parte de las escenas de su vida. Así, mientras se recupera, el lector conocerá aspectos de su vida familiar, de su labor profesional, de su empeño por conseguir determinados colores o ademanes, su obsesión por captar las expresiones más adecuadas o las dudas sobre sus cuadros y la fe que en ellos se plasma.


Opinión:

  Leer a Eva Díaz Pérez es como hacer un viaje. Un viaje en el espacio pero también en el tiempo. Y es que su capacidad para reproducir ambientes y escenas es maravillosa y, en este caso, logra realmente que el lector visite la casa, el taller y la ciudad en los que moró y trabajó Bartolomé Esteban Murillo, uno de los pintores españoles que mejor ha retratado la religiosidad, gracias, sobre todo, a sus ángeles y sus inmaculadas.
  De ello se habla (y mucho) en la novela. Díaz Pérez ahonda no solo en la recreación o la reconstrucción de la vida del insigne pintor sevillano sino que también nos propone un acercamiento a su técnica y su mente. Así (y aprovechando la excusa del reposo del artista, tras caer de andamio, y de los recuerdos que el forzoso parón traen a su memoria), la autora nos va sacando y metiendo en la vida actual (enero de 1682, momento en el que se produce el accedente de un Murillo ya anciano) y en los sucesos de su pasado como si de un viaje a través de toda una época y toda una vida se tratara.
   Conocemos de este modo a su familia, su mujer, sus hijos y el personal de la casa a los que acaba queriendo como uno más. Descubrimos sus pasiones, sus miedos y el dolor de haber perdido a tantos hijos. Y nos adentramos en la mente de un pintor genial, un artista que busca la precisión, el color exacto, la expresión más adecuada, la postura, el entorno y la invitación a sentir la religión a través de sus obras de la forma más minuciosa y rigurosa.
  Díaz Pérez nos ofrece, pues, un retrato muy humano y completo de un pintor genial. Un retrato que no se queda en la mera descripción de sucesos, sino que es todo un fresco de la personalidad y el arte de un Murillo que no siempre estuvo seguro ni de su forma de pintar ni de si su obra lograba el objetivo buscado (mover a la religiosidad) o había en ella un puntito de vanidad e intento de sobrevivir a la muerte, duda que le asaltaba, sobre todo, cuando veía a su mujer buscando el rostro de sus hijos fallecidos pero retratados en forma de ángeles en los diferentes cuadros del pintor que adornaban las iglesias sevillanas.
  Pero, como decía al principio, la autora no se queda en un vivo retrato de Murillo y su entorno sino que lo acompaña de un telón de fondo que es más que un mero decorado y que se convierte en otro de los grandes alicientes de esta novela. La Sevilla del siglo XVII queda aquí retratada con sus luces y sus sombras, su religiosidad y su beatería, su cara más oculta y rechazada (al menos en aquella época). Y también descubrimos en esta obra la Sevilla de la peste, la de los viajes a las Américas, la del arte y la de la decrepitud.
  Y todo ello con una pluma, la de Eva Díaz Pérez, que en este caso más que pluma parece pincel. Y es que la autora se contagia de la minuciosidad de Murillo para ofrecernos una novela ágil, emotiva, melancólica y serena pero que es capaz de llenarse de emociones cuando la historia así lo requiere o de intriga, cuando la trama lleva (ya hacia el final de la obra) a Murillo a enfrentarse con personajes y escenarios que nunca hubiera querido conocer.
   En este sentido (y no quiero decir mucho, para no estropear esta parte de la trama a nadie), no he podido evitar pensar en la ocultación, en la vergüenza, en el rechazo y en la visión retorcida de algo que hoy empezamos a ver como normal que se tenía en la época y en el mucho sufrimiento (y los muchos abusos) que tuvieron que pasar los implicados.
   En definitiva, creo que Murillo se podría sentir feliz por recibir un regalo como este en el cuarto centenario de su nacimiento. Una obra profunda humana llena de arte y vida.
    Enlace a la reseña original.
   Nos seguimos leyendo.

lunes, 13 de noviembre de 2017

"Te encontraré", de Raquel Antúnez: una novela de intriga solvente y con un toque romántico



Título: Te encontraré
Autora: Raquel Antúnez
Editorial: Romantic ediciones
Género: novela de intriga, suspense
Páginas: 250
Publicación: 11/04/2017
ISBN: 9788416927456

 Alexia es jueza de lo penal y cuando culmina el caso criminal más importante de toda su carrera, sabe que debe replantearse toda su vida. La separación de su marido no será fácil, así que decide liarse la manta a la cabeza y marcharse al pueblo donde se crio, en Costamata de Gradec. Pero allí, lejos de paz y tranquilidad, le espera un duro golpe.  De forma inesperada, Irache, su ahijada, desaparece sin dejar rastro. En la investigación Alexia se ve envuelta en una vorágine de sucesos. Por suerte se reencuentra con Samuel, un viejo amigo, que calará hondo en su corazón y será su apoyo en este caso. Aunque está segura de que es el momento más inoportuno, frívolo y desacertado no le quedará otra opción que hacer frente a unos nuevos sentimientos que afloran en su interior. Entre las páginas de Te encontraré se esconde el amor en todos sus estados: puro, enfermizo, eterno, platónico, imposible, robado, desgarrador, que nace, que muere… ¿te atreves a encontrarlo?
   Hace tiempo que tenía pendiente publicar esta reseña pero, entre todo el lío que he tenido este año y que este curso voy bien cargada de trabajo... al final se me ha ido quedando en el tintero. Y que conste que no es (para nada) porque la novela no me haya gustado. Todo lo contrario: Te encontraré es una gratísima sorpresa para quienes seguimos la trayectoria literaria de Raquel Antúnez.
    Acostumbrada a historias como A otra con ese cuento o Besos sabor a café, donde prima lo romántico (aunque paulatinamente, la autora ha ido incorporando temas de interés social), Antúnez nos sorprende ahora con una novela totalmente diferente donde hay una trama romántica, sí, pero en la que lo principal es la intriga del caso que se nos presenta.
    Así, la autora nos traslada hasta el entorno judicial y policial para narrarnos la investigación que lleva a cabo tanto la policía como la protagonista y narradora principal, Alexia, tras la desaparición de Irache, la hija de una buena amiga y ahijada de la  jueza. De este modo, nos ofrece una historia de suspense solvente y bien tramada que, además, le sirve para hablar de otros temas muy interesantes, como el desamor, el final de un matrimonio, la amistad, la relación con nuestros padres o la pederastia.
   También la estructura de la novela nos habla de una mayor madurez narrativa de Antúnez, puesto que añade en cada capítulo una pequeña introducción en cursiva gracias a la que nos da la oportunidad de conocer a otros personajes, lo que enriquece mucho la construcción de determinadas personas fundamentales para la trama y nos permite hacernos una idea de la documentación y el trabajo de la autora para investigar y ponerse en la piel de personalidades muy distintas a ella, como es el caso del propio secuestrador.
     Además, la trama incluye algunos giros y sorpresas muy interesantes, al tiempo que su construcción es capaz de mantenerte pegada al libro hasta la resolución del caso.
    Así pues, un cambio positivo (al menos para mí) en la trayectoria de Raquel Antúnez que nos permite ver tanto su evolución como escritora como su potencial a la hora de contar historias de muy distinto signo.
     Nos seguimos leyendo.

Agradezco a la autora que me ofreciera un ejemplar digital para realizar esta reseña y a la editorial, que me lo enviara.
   Incluyo este libro en los siguientes retos:
  •  Reto 100 libros43/100
  •  Reto 25 españoles21/25
  •  Reto Leemos en Digital: 6/12

viernes, 27 de octubre de 2017

"El músico de la lluvia", de Mar Mella: conociendo a unos personajes fantásticos



Título: El músico de la lluvia
Autora: Mar Mella
Editorial: autopublicado
Género: novela contemporanea, intimista, histórica
Páginas: 483
Publicación: 12/08/2017
ISBN: 978-1522063957

 Cuando Frédéric Chopin y la escritora francesa George Sand alcanzan el escarpado pueblo de Valldemossa, las nubes amenazan lluvia. Su gélido alojamiento, en la celda de un antiguo monasterio, marcará el inicio de una lucha contrarreloj para tratar de esquivar a la muerte. Casi dos siglos después, un psiquiatra afincado en Nueva York, un escritor en conflicto con su pasado y una joven compositora seducida por la magia de Valldemossa, tratarán de desafiar al paso del tiempo en la hipnótica belleza de la isla de Mallorca. Su guía… el diario de un monje cartujo.
  Mar Mella me conquistó literariamente con su primera novela, Azul Vermeer, que fue finalista en 2011 del Premio de Novela Ateneo de Sevilla, y en lo personal, poco después, cuando pude conocerla y descubrir la gran persona que es. Por eso, cuando me ofreció un ejemplar de su nueva novela (esa que llevaba tanto tiempo esperando, después del buen sabor de boca que me dejó la primera) no me lo pensé (a pesar de que me pilló en muy mala época, a poquísimas semanas de la boda) y, como recibí el ejemplar a tiempo, pude participar en la lectura simultánea que se llevó a cabo en Twitter. Así que el recuerdo que me quedará para siempre de este libro será triple: por la historia y, sobre todo, por cómo está contada; por los comentarios que compartimos en Twitter y porque pasará a mi historia personal como el libro que leí en la semana de mi boda.
    Pero más allá de historias personales, El músico de la lluvia merece ser recordada por sí misma como una historia llena de sensibilidad, de poesía y de temas interesantes. Temas como el amor, la paternidad, el miedo a uno mismo, la enfermedad, las relaciones entres padres e hijos, el matrimonio, la música y las artes, la entrega a los demás, la amistad... y un montón de cuestiones más que van surgiendo a lo largo de sus páginas y que van invitando al lector a que los haga suyos e, incluso, se ponga el lugar de los protagonistas y piense qué haría él en su lugar.
   Unos protagonistas con los que es imposible no es empatizar. Divididos en dos tiempos, tres en una época y tres en otra, serán ellos los encargados de seducir al lector y de arrastrarle página tras página. Porque esta novela, a pesar de tener una historia muy potente detrás (o varias historias, para ser honestos) es una novela de personajes. Ellos son los que van haciendo que se mueva la acción y los que van transmitiendo todo lo que la autora quiere hacernos vivir y sentir.
   Así, Santiago, José y Adrina, en el tiempo actual, y Frédéric Chopin, George Sand y Bartolomé, en el pasado, van dando cuerpo a esta novela llena de sentimientos, emociones y humanidad. El diario del último será el punto de unión entre las dos tramas, muy separadas, por otra parte, en la estructura de la novela.
  Así, hay dos partes claramente diferenciadas en la obra: los protagonistas absolutos de la primera son Santigo, José y Adriana, sus cuitas, sus heridas y los contratiempos que están atravesando en el momento en el que los conocemos; mientras que en la segunda el hilo conductor es el viaje de Aurore (George Sand) y Chopin a Valldemossa, donde conocerán a Bartolomé.
  Mella ficciona, así, este viaje real, histórico, sobre el que consiguió una amplia documentación que se deja ver en la novela aunque no resulta pesada. La autora logra llevarnos de la mano por la dimensión más personal de dos personajes históricos y los mezcla a la perfección con los personajes salidos de su imaginación. La combinación funciona muy bien y permite seguir la trama al completo con interés, al tiempo que nos da la oportunidad de acercarnos un poco más a estos dos artistas tan interesantes.
  Nuevamente, como puede verse, aparece en una novela de Mella el plano artístico. Sin en Azul Vermeer era la pintura la que estructuraba la novela, ahora son la música y la escritura las que nos hablan del proceso creativo y de la forma peculiar de cada artista de dar cuerpo a sus obras.
  Y acabo con una aclaración: es cierto que el ejemplar que yo recibí tenía bastantes erratas pero la autora ya ha corregido todos los problemas y me ha hecho llegar un segundo ejemplar en el que todo parece perfecto.
  En definitiva, una historia sosegada y profunda, llena de humanidad y de fragmentos de vida que me ha encantado paladear y disfrutar con la calma que merece.

     Nos seguimos leyendo.
Gracias a la autora por enviarme un ejemplar de su novela para su reseña.
   Incluyo este libro en los siguientes retos:
  •  Reto 100 libros: 69/100
  •  Reto Libros Autopublicados: 4/8

miércoles, 25 de octubre de 2017

"Princesas Dragón. Criaturas mágicas", de Pedro Mañas y Luján Fernández: un interesante libro de pegatinas

   Llevo tiempo siguiendo esta colección de libros para Anika entre Libros y ahora que amplían la familia con libros de pegatinas, quise probar a ver cómo eran. A lo más pequeños les encantarán.
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Título: Princesas Dragón Criaturas mágicas (con pegatinas)
Título Original: (Princesas Dragón Criaturas mágicas, 2017)
Autores: Pedro Mañas, Luján Fernández
Editorial: SM Colección: Princesas Dragón

Copyright:
© Texto: Pedro Mañas, 2017
© Ilustraciones: Luján Fernández, 2017
© Ediciones SM, 2017
Ilustraciones: Color
Edición: 1ª Edición: Junio 2017
ISBN: 9788467592047
Tapa: Blanda
Etiquetas: actividades, ocio, entretenimiento, magia, aventuras, bestiario, colecciones, colorear, dragones, fantasía, libros con pegatinas, pegatinas, adhesivos, literatura española, princesas, 5 años, 6 años, 7 años, 8 años, 9 años, literatura infantil, libro infantil
Nº de páginas: 46


Argumento:

  Pedro Mañas y Luján Fernández nos proponen en este ejemplar un viaje por el universo mágico de las Princesas Dragón en el que podamos ir conociendo todas las criaturas mágicas que lo habitan y, lo que es más importante, colaborando a desarrollar ese mundo gracias a las pegatinas que incluye el libro y que el lector deberá ir colocando en cada una de las páginas.


Opinión:

  Al hilo de la exitosa saga protagonizada por las Princesas Dragón, SM publica ahora una serie de libros de actividades relacionadas con esas cuatro heroínas rupturistas y valientes. En este ejemplar, la propuesta central se basa en un viaje que realizan las princesas (eso sí, después de ordenar bien su madriguera), lo que nos permitirá ir conociendo a las diferentes criaturas mágicas que habitan su universo.
  Se presenta, así una suerte de bestiario que nos permitirá conocer tanto a seres fantásticos (como los hombres y mujeres árbol, las hadas venenosas, los duendes de los cactus o los peces mofeta) como los ambientes y lugares en los que moran. Tanto el autor como la ilustradora juegan, pues, con la tradición fantástica de seres mágicos y criaturas extrañas pero lo llevan a su terreno, a su propio universo, lo que permite que los niños entren en contacto con todo ese bagaje fantástico pero desde algo ya conocido: el mundo de la Princesas Dragón (y su sentido del humor).
  Además, la interactividad que permiten las más de 250 pegatinas incluidas en las páginas finales del libro contribuye a que el lector entre de lleno de ese mundo, e incluso, se permita el lujo de completarlo como su imaginación o su lógica le dicten. De hecho, hay libertad total para colocar las pegatinas pero, obviamente, también se le puede sacar partido buscando a los seres descritos en el breve texto que acompaña a cada doble página y pegándolo en su ambiente correspondiente. De esta forma, también es más fácil ir conociendo a esos seres fantásticos y sus cualidades.
  Junto a las pegatinas, la obra incluye también un dibujo para colorear y otra página en la que los lectores podrán desarrollar todo su potencial creativo al plasmar la criatura mágica que su imaginación les inspire.
  En definitiva, una obra amena y divertida que ahonda en el universo de las Princesas Dragón y que, como ocurre en todos los libros de la saga, pone a los lectores en contacto con la tradición fantástica literaria universal.
    Enlace a la reseña original.
   Nos seguimos leyendo.

lunes, 23 de octubre de 2017

"La niña perdida" (Dos amigas #4), de Elena Ferrante: un cierre fascinante y tremendo



Título: La niña perdida (Dos amigas#4)
Autor: Elena Ferrante
Editorial: Lumen
Género: novela contemporánea
Páginas: 544
Publicación: octubre 2015
ISBN: 9788426402783

  Lina y Elena son ahora adultas y han tomado caminos distintos: Elena dejó Nápoles para casarse y convertirse en una escritora de éxito en Florencia. Solo un amor de juventud que vuelve a florecer la devolverá a Nápoles, donde la espera Lina, que ahora es madre y además ha triunfado muy a su manera en el negocio local. Elena es la señora culta, Lina es en apariencia la mujer de barrio, ignorante y poco dispuesta al refinamiento, pero la inteligencia pura y la intuición están del lado de Lina.
  Los hechos se precipitan cuando un buen día de repente, la hija de Lina desaparece: ¿asesinato, rapto, muerte? Nadie sabe, y el barrio murmura. Desde entonces, Lina ya no es la misma y la locura acecha. Todo -los hombres, las mujeres, el paisaje, la ciudad entera de Nápoles- se convierten en testigos del duelo de una madre que no sabe llorar y un buen día también desaparecerá, devolviendo al lector a las primeras páginas de esta espléndida saga.
  Inteligencia, emoción contenida, escritura que se pliega a los acontecimientos y se ajusta como un guante a la trama: todo está en estas páginas donde se ha ido cosiendo una de las obras más brillantes del siglo XXI.
   Defintivamente, el punto y final de la saga corrobora que la calidad de las novelas que componen esta tetralogía napolitana va in crescendo pero que, al mismo tiempo, hay un punto circular, una vuelta a la infancia. O, si se quiere, una continuidad en ciertos temas, personajes y símbolos que se convierten en cruciales en esta última entrega, como ocurre con aquellas muñecas que las protagonistas perdían en la primera novela y que ahora se convertirán en metáfora de muchas cosas.
      Tras La amiga estupenda, Un mal nombre y Las deudas del cuerpo, Ferrante cierra ahora la saga de una forma magistral. Sin perder de vista la esencia de todas las novelas (el costumbrismo, Nápoles como algo más que un mero escenario, la violencia y la amistad), la autora añade temas, reflexiones y sucesos para aumentar el interés y el dramatismo de la trama. Y lo mejor es que aunque ocurren ciertas cosas que uno no sabe de dónde vienen, al final todo tiene su porqué, su razón y, sobre todo, su relación con el pasado, lo cual nos da una idea de lo amplia que es la existencia humana pero, también, de que todo acto tiene su consecuencia, aunque a priori pudiera parecernos que no.
     Lila y Lenù rondan los cuarenta en el comienzo de esta última entrega y vuelven a estar muy unidas. Tanto que son vecinas, que sus hijos se crían juntos y que, casi podríamos decir (y así lo dicen ellas en la propia novelas) las dos son madres de todos (tres de Lenù y dos de Lila). 
    Y ese, precisamente, es uno de los temas fundamentales de la novela. La maternidad, las relaciones entre hijos (y, sobre todo, hijas) y madres vertebra buena parte del relato y no solo porque las dos protagonistas son madres y han de lidiar con las decisiones (buenas o malas) que toman sus hijos, sino porque hay un reencuentro entre Lenù y su propia madre, de la que siempre renegó. La reflexión sobre los hijos, las preocupaciones que dan, lo que se nos parecen o no, sus caracteres (tan distintos a veces a los nuestros e, incluso, entre ellos, a pesar de estar criados en el mismo ambiente), sus decisiones, sus errores, sus méritos y sus deméritos, lo que duele su ausencia y el mundo tan diferente en el que les ha tocado vivir es constante en la novela. Sobre todo, tras la desaparición de la hija de Lila y las consecuencias que ello tiene para todo el entorno de las protagonistas.
    Y, a pesar de todo el recorrido feminista de la saga y de Lenù, de que ya han pasado los años y estamos en los ochenta, los noventa e incluso los dos mil; de que las protagonistas se han unido a hombres supuestamente progresistas y liberales... al final, se muestra y se demuestra la tesis de que los hijos son de las mujeres, lo que deja un cierto poso no sé si de amargura pero sí de decepción, de angustia por el avance demasiado lento en algunas cuestiones.    
    Además, encontramos en esta última novela un toque metaliterario que me ha encantado, propiciado por la labor de Lenù como escritora. Constantemente hay referencias al trabajo que cuesta escribir, a la fase de documentación, al estudio, a la promoción, a los viajes... Hasta cierto punto, la carrera literaria y periodística de la narradora la aleja de su familia, de sus hijas, y Lila así se lo reprocha (vuelve a reflexionarse, pues, sobre la difícil conciliación de la vida personal y profesional, sobre todo si una es madre separada y los padres no están muy por la labor de hacerse cargo de sus hijos) pero Lenù no puede dejar de escribir, con mayor o menor éxito; de contar, de analizar, de ver la vida a través de la escritura, de tratar de entender lo que le ocurre y lo que sucede en su país, su ciudad, su barrio.
    En este sentido, la mayor reflexión será la que haga sobre su amistad con Lila a través de esa última novela que habla de sus años de relación, que pretende comprender esa extraña amistad que han mantenido durante toda su vida (estupenda y tenebrosa, según las palabras de la propia Lenù), que es un guiño metaliterario a la propia saga que estamos leyendo y que nos permite volver al principio de la misma, a la primera entrega, y a los sucesos que ocurrieron en sus primeras páginas.
     Una estructura, pues, circular sirve para poner el punto final a una saga maravillosa, tremendamente rica en personajes, sucesos, matices, ambientación, historias e Historia y que desde lo pequeño nos hace reflexionar sobre lo grande, sobre las preocupaciones de la vida: el sentido de nuestras vidas, su trayectoria y su relación con todo lo que nos rodea.
     Nos seguimos leyendo.

   Incluyo este libro en los siguientes retos:
  •  Reto 100 libros64/100

viernes, 20 de octubre de 2017

"Mujeres que compran flores", de Vanessa Montfort: una novela maravillosa



Título: Mujeres que compran flores
Autora: Vanessa Montfort
Editorial: Plaza&Janés
Género: novela, intimista, feelgood, femenista, contemporánea
Páginas: 448
Publicación: octubre 2016
ISBN: 9788401017308

  En un pequeño y céntrico barrio de la ciudad hay cinco mujeres que compran flores. Al principio ninguna lo hace para sí misma: una las compra para su amor secreto, otra para su despacho, la tercera para pintarlas, otra para sus clientas, la última... para un muerto. La última soy yo y ésta es mi historia.
  Después de la pérdida de su pareja, Marina se da cuenta de que está totalmente perdida: había ocupado el asiento del copiloto durante demasiado tiempo. Buscando empezar de cero acepta un trabajo provisional en una curiosa floristería llamada El Jardín del Ángel. Allí conocerá a otras mujeres muy diferentes entre sí, pero que, como ella, se encuentran en una encrucijada vital con respecto a su trabajo, sus amantes, sus deseos o su familia. De la relación entre ellas y Olivia, la excéntrica y sabia dueña del local, surgirá una estrecha amistad de la que dependerá el nuevo rumbo que tomarán sus vidas.
  Las mujeres que compran flores son:
  Marina
  Sufre el síndrome del copiloto: siempre ha dependido de que su pareja le marque el rumbo de su vida. Su flor es la violeta , que simboliza la humildad y la timidez, pero también la confianza en sí misma que debe ganarse.

  Casandra
  Padece el síndrome de la superwoman: antes que depender de nadie se aplicaría la eutanasia activa. Prioriza su éxito profesional sobre su vida personal, en el caso de tenerla. Su flor es la orquídea azul, símbolo del relax que le falta.

  Gala
  Representa el síndrome de Galatea: cree firmemente que la mujer tiene hoy todos los derechos. Todos salvo el de envejecer. Su flor es el lirio blanco, símbolo de una coquetería que no se marchita hasta morir.

  Aurora
  Encarna el síndrome de la bella sufriente: confunde el amor con la obsesión. Es decir, cuanto más dolor más enamorada se siente. Su flor es la caléndula, la flor de la pena. Pero también es símbolo de la crueldad que no se atreve a devolver, ni siquiera en pequeñas dosis, para defenderse.

  Victoria
  Una de esas mujeres que han decidido poder con todo -la mejor madre, la mejor trabajadora, la mejor hija-, o dicho de otro modo, las que tienen el síndrome de la omnipotente. Su flor es la del membrillo, la flor de la tentación. La tentación de romper con todo y liberarse.
   Después de conocerla en persona en una mesa redonda en la que participaba junto a otros escritores, tenía muchas ganas de leer algo de Vanessa Montfort. Tengo en casa, aún pendiente, Mitología de Nueva York (novela que fue Premio Ateneo de Sevilla en 2010), pero, por circunstancias, he comenzado por este Mujeres que compran flores que, no puedo negarlo, me ha encantado.
   Creo que lo que más me ha gustado de la novela es su mezcla de profundidad y no sé si banalidad o intrascendencia. Me explico: la sinopsis y el comienzo de la obra hacen pensar en esas novelitas que hablan de grupos de mujeres que se cuentan sus penas y superan los problemas juntas. A mí, por ejemplo, el planteamiento me recordó mucho a El grupo de lectura, aunque la excusa para juntar a las mujeres fuera diferente. Pero, afortunadamente, no tiene nada que ver con esa lectura y, en este caso, Montfort (como decía) le da muchísima profundidad, mucha reflexión y una buena dosis de feminismo a las trama planteadas. Así, a medida que iba leyendo, sentía que me iba alejando de El grupo de lectura y me iba acercando más a El edificio de las mujeres que renunciaron a los hombres o, aún mejor, a Mientas no digas te quiero.
    Porque la autora va confrontando la historia de cada una de esas mujeres que compran flores con conversaciones conjuntas en las que se reflexiona (y mucho) sobre la mujer, su condición, su manera de ver el mundo y las relaciones que establece con quienes la rodean. Se crean, así, una suerte de foros de debate en los que el lector puede participar (aunque sea sin capacidad de intercambio) muy interesantes y que van más allá de los tópicos para profundizar en la radiografía de la mujer de hoy en día.
    Junto a estos debates, no menos interés despiertan las propias historias de las protagonistas. Montfort sabe equilibrarlas, hacerlas diferentes (pero no tanto como para que no fuera creíble que se hicieran amigas) y capaces de generar una intriga que le sienta muy bien a la novela y que le da un toque de misterio que anima a continuar leyendo. A pesar de que en la sinopsis las mujeres que compran flores aparecen, quizá, demasiado tipificadas y encajonadas en las categorías o los modelos de mujer de los que la autora quiere hablarnos, lo cierto es que en la lectura todo es mucho más natural, está muy bien trenzado para que los personajes parezcan personas de verdad, con sus defectos y sus virtudes, sus aciertos y sus errores, y no solo ejemplos de esas tipologías psicológicas o sociales.
    Marina será la mujer que, más que comprar, vende flores y que ejerce de narradora y, en su relato, va mezclando el pasado reciente en el que conoció al resto de protagonistas y el presente en el que ella misma supera sus miedos. Alterna, así, la narración más pura y dura y la transcripción de las conversaciones de las que antes hablaba con una serie de capítulos más reflexivos e introspectivos en los que aborda sus propios miedos, su relación con su marido y el análisis de la condición de la mujer, en general.
   Mujeres que compran flores tiene, además, un toque feelgood que le sienta muy bien y que deja un sabor muy dulce en la boca tras la lectura.
     En definitiva, Vanessa Montfort nos regala una novela que se lee muy bien, que toca temas muy interesantes sobre la situación de la mujer y que presenta a una serie de personajes entrañables y humanos, de esos que se quedan en ti aunque hayas terminado de leer sus aventuras.
     Nos seguimos leyendo.
   Incluyo este libro en los siguientes retos:
  •  Reto 100 libros: 66/100

miércoles, 18 de octubre de 2017

"La película de la vida", de Maite Carranza: la crisis vivida por los niños

  Conocí a Maite Carranza gracias a una novela que me encantó (El fruto del baobab) y después descubrí que tiene una amplísima producción en novelas infantiles y juveniles. Así que aproveché esta que reseñé para Anika entre Libros para descubrir su otra faceta literaria. Y tampoco me ha decepcionado. En absoluto.
https://es.literaturasm.com/libro/pelicula-de-vida#gref

Título: La película de la vida
Título Original: (La pel.lícula de la vida, 2017)
Autores: Maite Carranza, Iratxe López de Munáin
Editorial: SM Colección: Barco de Vapor,Serie Roja

Copyright:
© Maite Carranza, 2017
© Ilustraciones: Iratxe López de Munáin, 2017
© Ediciones SM, 2017
Traducción: Maite Carranza
Ilustraciones: Color
Edición: 1ª Edición: Abril 2017
ISBN: 9788467592702
Tapa: Blanda
Etiquetas: familia, amistad, superación, cine, crisis financiera, marginación, libros ilustrados, libros premiados, literatura española, realismo, 10 años, 11 años, 12 años, 13 años, literatura infantil, pobreza, colegio, depresión, crecimiento, desahucios, multiculturalidad, madres e hijos, hermanos, optimismo
Nº de páginas: 208


Argumento:

Olivia ve cómo su vida se desmorona cuando la crisis económica se ceba con ella y su familia. Así, comprobará lo fácil que es perder lo que uno daba por seguro (la casa, el colegio, los amigos y hasta la atención y los cuidados de una madre) y descubrirá que en los peores momentos toca empezar de cero pero seguir remando.
Eso sí, nunca se está solo en el camino y siempre hay alguien dispuesto a echarnos una mano, si somos capaces de pedirlo y de aceptarlo.


Opinión:

 Maite Carranza ganó en 2016 el premio El Vaixell de Vapor con esta novela cruda y realista pero tan necesaria como verdadera. Una novela que ahonda en lo fácil que es perder lo que consideramos seguro y en cómo hacer frente a la adversidad.
  Una de las cosas que más me ha gustado de cómo la autora afronta el tema de la crisis económica que alcanzó su punto más crítico hace unos años es la franqueza con la que lo hace. A veces los adultos sobreprotegemos a los más pequeños y tratamos por todos los medios de ocultarles una realidad que está ahí y que, por desgracia, en ocasiones se nos cae encima como una losa. Es lo que hace la madre de la novela al principio: inventa juegos con los que justificar ante sus hijos que les han cortado la luz o que no tiene dinero para ir pagando las facturas.
  No digo que esas ficciones no sean necesarias en determinadas edades (y, de hecho, Carranza aborda este tema también de forma magistral gracias a los dos hijos protagonistas, Olivia y Tim, de edades bien diferentes). De hecho, el optimismo que es capaz de mostrar la madre es tan fascinante como el del protagonista de "La vida es bella", que sabe sacar fuerzas de flaqueza para que su hijo (sus hijos, en esta novela) mantenga una normalidad que está lejos de ser real. Pero también es verdad que Olivia sospecha y que se siente hasta ofendida cuando descubre la verdad; que ese optimismo termina pasando factura a una madre que acaba con una depresión aguda; y que esa forma de entender la vida (junto con el orgullo o la inconsciencia) también hacen que sea vea sola y desprotegida cuando si hubiera pedido ayuda podría haber conseguido algo de apoyo.
  Y ese es, precisamente, uno de los mayores dramas que aborda la novela y que me ha gustado que se ponga delante de los ojos de los niños: en las buenas, siempre hay gente a nuestro alrededor pero es en las malas cuando vemos quién vale realmente la pena, quiénes son nuestros amigos de verdad y quiénes son las personas que nos quieren incondicionalmente.
  En este sentido, también me ha gustado mucho todo lo que cuenta Maite Carranza sobre la nueva vida a la que deberán adaptarse Olivia y su hermano Tim tras el desahucio: vivir en una casa ocupada, en un barrio de mala fama y acudir a un colegio considerado de peor categoría. Sin embargo, en ese entorno hostil y rechazable desde la altura moral que parecen tener (o parece que tenemos) quienes poseemos lo fundamental, Olivia encontrará personas desinteresadas que les ayudarán solo porque ellos también fueron ayudados en su momento, en una cadena de solidaridad y bonhomía que parece perderse en cuanto empezamos a cubrir nuestras necesidades vitales y vamos teniendo algo que proteger (nuestra casa, nuestro coche, nuestras posesiones...).
  De igual modo, me ha encantado cómo Olivia se hace responsable de lo que ocurre a su alrededor y, aunque se ve obligada a crecer de repente (¡y cuántas veces ocurre eso en la vida real!), saca fuerza de flaqueza y logra sacar a su familia adelante. Además, también me ha parecido muy tierno a la vez que muy real el guiño sobre cómo los hijos imitan (o aprenden de forma inconsciente) las actitudes y formas de comportamiento de sus padres. Así, cuando ella se ve en la obligación de tirar del carro, sigue la senda que abrió su madre para evitar sufrimiento a su hermano y se inventa la ficción de que todo lo que está ocurriendo forma parte de una película de la que ellos son los protagonistas (de ahí el título).
  Narrada, además, con un pulso que atrapa desde el primer momento y combinando las reflexiones de Olivia con la crudeza de la realidad que está viviendo, la novela ahonda en muchos temas interesantes tanto para los lectores jóvenes como para los adultos y me parece muy recomendable para hablar con ellos, así que puede ser una buena propuesta para trabajar en clase o en un club de lectura.
  En definitiva, Maite Carranza nos ofrece una novela certera y verosímil que ahonda en la realidad que han tenido que vivir muchas familias en los últimos años, por mucho que en ocasiones no hayamos querido verla. Una realidad cruda y dolorosa de la que, sin embargo, siempre se puede sacar algo positivo.
    Enlace a la reseña original.
   Nos seguimos leyendo.

lunes, 16 de octubre de 2017

"Las deudas del cuerpo" (Dos amigas #3), de Elena Ferrante: una profunda reflexión sobre la mujer



Título: Las deudas del cuerpo (Dos amigas#3)
Autor: Elena Ferrante
Editorial: Lumen
Género: novela contemporánea
Páginas: 480
Publicación: octubre 2014
ISBN: 9788426401762

  Érase una vez dos niñas, Elena y Lila, que nacieron en 1944 en un barrio pobre de la ciudad de Nápoles, y desde entonces su historia ha sido el hilo conductor de esta espléndida saga napolitana que ahora llega a su tercera entrega.
  Lila se casó muy joven con el hombre más adinerado del barrio y poco tardó en dejarlo. Ahora vive en un lugar miserable, pero su ingenio no ha mermado; solo se ha transformado en rabia. Es quizá este odio lo que la llevará a capitanear las revueltas en la fábrica y a negarse a una convivencia pacífica y modesta con su nuevo compañero.
  Elena, en cambio, ha continuado con los estudios e incluso ha escrito una novela. Ahora vive entre Nápoles y Pisa, y se ha casado con un profesor de la Universidad de Florencia.
  Así, a primera vista, nada une ya a las dos amigas, pero el barrio de Nápoles donde fueron niñas aún las reclama, las viejas costumbres las devuelven a un tiempo que ya se fue, y la vida se cobra su precio.
   Mi gusto por esta tetralogía napolitana de Elena Ferrante va en aumento. Si La amiga estupenda me dejó un poco fría y Un mal nombre me gustó, Las deudas del cuerpo me ha encantado. Porque mantiene algunas de las señas de identidad de la saga (la importancia de la ambientación, el valor del contexto social de las protagonistas y la profundización en esa extraña amistad que mantienen Lila y Lenù) pero aumenta la dosis de intriga y de interés, así como el ritmo de lectura.
    Además, en esta tercera intriga, cobra mucha importancia el panorama político y social de la Italia de los setenta y la lucha de clases. De hecho una buena parte de la trama desarrolla el tema de la explotación de los asalariados por parte de los empresarios y la lucha (incluso violenta, asunto que sigue recorriendo la saga) de quienes buscan un mundo más justo.
     Por lo que se refiere a las dos protagonista de la tetralogía, ahora vemos cómo sus caminos aparentemente se alejan, después de las elecciones de vida que cada uno tomó en la entrega anterior (Lila, casarse; Lenú, seguir estudiando). Aunque en esta vida-río que vivimos, no hay agua que no regrese y no hay curva del curso en la que no nos volvamos a encontrar con las personas que configuraron nuestra infancia. Sobre todo en un ambiente tan cerrado como en el que Ferrante nos sumerge, ese barrio de Nápoles donde todo cambia pero nada parece ser diferente.
    La relación, ya madura, de las dos protagonistas, ahora adultas, permite a la autora reflexionar sobre las diferencias sociales, sobre el dinero ganado honradamente y el que llega fácil pero por caminos torcidos, sobre el estudio, la erudición y la inteligencia; sobre la maternidad, el noviazgo, el matrimonio, los amantes y los tipos de unión de pareja (y su aceptación o rechazo social); sobre el sexo, sobre la enfermedad, sobre el cuidado, sobre el rencor, sobre si la vida es lo que nos habían pintado o dónde el reside el éxito personal de cada una.
    Hay un tema que me ha interesado personalmente y es el del feminismo y la aceptación de la mujer con todas sus cualidades y capacidades. Lenú, ahora escritora, investiga sobre cómo los hombres construyen a las mujeres tanto en el espacio público como en el privado y ese tema sirve de hilo conductor a la propia trama por cuanto nos muestra la verdad que hay en él. Así, mediante el ejemplo de la vida de los propios personajes, Ferrante nos va haciendo reflexionar sobre los roles de hombres y mujeres dentro y fuera del hogar y sobre cómo muchos hombres hablan y asumen la igualdad desde el plano teórico pero luego no son tan feministas en su vida privada.
    Asimismo, la autora nos propone una honda reflexión sobre la condición femenina, sobre el peso de la maternidad y el sexo, las dificultades de una madre soltera o separada, la intercambiabilidad de las mujeres para muchos hombres, el poder del sexo y la diferencia entre amor y pasión, el valor (o no) del matrimonio, el control de la mujer sobre su propio cuerpo y su capacidad para concebir, la decepción sexual y amorosa y, por supuesto, la conciliación entre la vida laboral, personal, sentimental y familiar.
    Todo ello sin olvidar el escenario que ya conocemos, el Nápoles que refleja Ferrante, que ahora se amplía con los viajes y los cambos de residencia de las protagonistas, sobre todo de esta Lenù escritora de éxito que defenderá su historia por todos los rincones del país.
    Así pues, me parece que la saga va creciendo a medida que lo hacen las protagonista y que, sin perder de vista su esencia (el costumbrismo, la reflexión sobre los barrios marginales y sobre la amistad), añade muchísimos temas muy interesantes, que dan mucho que pensar y, sobre todo, que multiplican la intriga y el interés de la trama.    
     Nos seguimos leyendo.
   Incluyo este libro en los siguientes retos:
  •  Reto 100 libros61/100

miércoles, 11 de octubre de 2017

"El día que mamá perdió la paciencia", de Belén Gopegui: un viaje hacia la madurez

   Me gusta mucho Belén Gopegui (autora de la que ya he reseñado bastante libros en este blog) pero nunca había probado su faceta infantil y juvenil. Este año he tenido oportunidad de catar las dos para Anika entre Libros y el resultado ha sido igual de bueno. Empecé por este El día que mamá perdió la paciencia, que me ha encantado y cuya reseña recupero hoy para el blog.


Título: El día que mamá perdió la paciencia Título Original: (El día que mamá perdió la paciencia, 2009) Autores: Belén Gopegui, Carlos Cubeiro Editorial: SM Colección: Barco de Vapor,Serie azul

Copyright:
© Belén Gopegui, 2009
© Ilustraciones: Carlos Cubeiro, 2009
© Ediciones SM, 2017
Ilustraciones: Color Edición: 1ª Edición: 2017 ISBN: 9788467585520 Tapa: Blanda Etiquetas: familia, superación, aventuras, humor, cuentos, fábula, fantasía, igualdad, libros ilustrados, literatura española, princesas, 7 años, 8 años, 9 años, literatura infantil, clásicos modernos, emociones, imaginación, inteligencia emocional, maternidad, madres, educación emocional, madres e hijas Nº de páginas: 80

Argumento:

Mariú se ve en la obligación de buscar la paciencia perdida de su madre pero ¿dónde se buscan las cosas invisibles? Así comenzará la gran aventura de la protagonista de este libro no solo hacia la resolución del enigma sino también hacia su propio crecimiento personal y su madurez.


Opinión:

  Como madre, es difícil no sentirse identificada con el título de esta novela. ¿Qué madre no ha perdido la paciencia en algún momento? ¿Y qué madre no se ha sentido culpable por ello alguna vez (o todas las veces)? Eso (y mi experiencia lectora con Belén Gopegui, más que gratificante hasta ahora) fueron las causas de que eligiera este libro para leer y reseñar.
  Y he de decir que, como adulto, me ha hecho ver que todos tenemos derecho a perder la paciencia alguna vez (aunque está bien conservarla y, sobre todo, encontrarla una vez perdida) pero, lo que es más importante, Gopegui ha logrado que vuelva a meterme en la piel de la niña que un día fui y que veía la vida con unos ojos parecidos a los de Mariú, la protagonista de la obra.
  Así, he vuelto a sentir la curiosidad por las cosas nuevas, el placer de la aventura y el poder de la imaginación y del mundo de los cuentos y la fantasía. Una curiosidad, un placer y un poder que sentimos de manera muy fuerte en nuestra infancia, que a veces perdemos a medida que nos vamos haciendo mayores pero que son fáciles de recuperar si leemos libros como este con el espíritu adecuado.
   Y es que Mariú, con una empatía y un amor por su madre que le hace salir de su propio egoísmo y preocupaciones, parte a buscar la paciencia perdida, lo que abre las puertas a una serie de aventuras en las que conocerá a personajes fantásticos que nos harán pensar en todos los libros que hemos leído, las películas y series que hemos visto y, en definitiva, en todo nuestro bagaje y nuestro imaginario fantástico colectivo.
   Gracias a este viaje, divertido y atractivo para cualquiera, Mariú descubrirá qué es la conciencia, que a veces las madres también se cansan de tanta princesa y que tienen derecho a ello. Conocerá la diferencia entre tener una rabieta y perder la paciencia, el valor de la razón, la emoción de los sentimientos, la responsabilidad de hacernos cargo también de los sentimientos que provocamos en los demás y que ser princesa no es tan maravilloso como lo pintan.
  Y, sobre todo, emprenderá el camino hacia su propia madurez y lo hará con gusto y con la conciencia suficiente para disfrutar de este camino, sabiendo hacia dónde conduce.
  Así pues, Belén Gopegui nos ofrece una fábula llena de aventuras y humor que nos habla de la búsqueda de lo invisible (pero que a veces es lo que más importa), de madurez y de emociones.
    Enlace a la reseña original.
   Nos seguimos leyendo.

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